miércoles, 20 de julio de 2016

Novedades editoriales: nº 22 de El Indiferente y plantas introducidas en La Palma.

El verano siempre es una buena época para leer, y parece que no nos va a faltar material para ello. Acaban de aparecer dos publicaciones interesantes desde el punto de vista de las especies introducidas en Canarias. Se trata del número 22 de la revista de divulgación científica El InDiferente, pulicada por el ayuntamiento de La Orotava (http://www.laorotava.es/images/areas/medioambiente/indiferente/indiferente22.pdf) y de un artículo sobre nuevas citas de plantas introducidas en La Palma aparecido en Collectea Botanica y escrito por R. Otto y F. Verloove (http://collectaneabotanica.revistas.csic.es/index.php/collectaneabotanica/article/view/239/275).
En en número de El InDiferente indicado aparecen varios artículos de gran interés relacionados con las especies invasoras en Canarias, incluso podría pensarse en casi un monográfico sobre el tema. En estos artículos los grupos de investigación actualmente constituidos en las universidades canarias, cabildos, etc., nos presentan sus trabajos. El índice de esta revista incluye los siguientes artículos:


"Impacto de las cabras asilvestradas. Resultados obtenidos por el proyecto LIFE + Inagua". De G. Viera Ruiz, M. Martínez Pérez y J. Naranjo Suárez, páginas 114-125.

"Culebra real de California. Una intrusa en el Jardín de las Hespérides". De R. Gallo Barneto, M.A. Cabrera Pérez, M.A. Peña Estévez, C. Patiño Matínez y C. Monzón Argüelo, páginas 126-141

"Gatos en islas. Un problema global de conservación". Por F. M. Medina, E. Bonnaud, E. Vidal y M. Nogales, páginas 142-153

"El conejo europeo. Efectos de una especie invasora en Canarias". De M. López Darias, Á. Palomares, J.L. Rodríguez-Luengo, A. Martín, F.M. Medina, V. Garzón-Machado, M.J. Del Arco Aguilar, J. Cubas, M. Nogales, Á.B. Fernández, J. Leal, N. Díaz-Luis, V. Bello-Rodríguez, Á. García, R. Chinea, M. Durbán Villalonga, J.L. Martín, M. Marrero Gómez, P.L. Pérez de Paz y J.M. González Mancebo, páginas 168-193.

Es difícil destacar un trabajo entre estos, ya que sin duda los autores de estos artículos presentan información suficiente como para que el lector se percate de la importancia del problema. El trabajo dedicado al conejo europeo es de gran importancia por el grupo de magníficos investigadores que lo firman, y por el gran interés de los datos que presentan. Después de su lectura es difícil no considerar el efecto del conejo sobre los ecosistemas canarios como el principal que los altera y afecta.

El segundo trabajo comentado es una recopilación de nuevas citas de especies vegetales introducidas en la isla de La Palma. Los autores que ya nos han proporcionado otros artículos similares ( http://bibliografiainvasiones.blogspot.com.es/search/label/Verloove), presentan varios listados de nuevas citas que suman un total de 153 taxones que separa en especies naturalizadas y/o potencialmente invasoras (59; 39 nuevas para La Palma y 20 para Canarias) y efímeras (94; 57 nuevas para La Palma y 37 para Canarias). 



Naturalizadas y/o potencialmente invasoras (P=nuevas para La Palma; C=nuevas para Canarias)
Amaranthus blitoides P
A. deflexus P
Aptenia cordifolia P
Argemone ochroleuca P
Begonia schmidtiana C
Capsella rubella P
Cardamine hamiltonii P
Centratherum punctatum C
Cerastium fontanum subsp. vulgare P
Chasmanthe floribunda  C
Chenopodium probstii C
Commelina latifolia var. latifolia C
Dichondra micrantha P
Dysphania anthelmintica P
Epilobium ciliatum C
Erigeron sumatrensis P
Erodium neuradifolium P
Eucalyptus globulus P
Euphorbia hypericifolia P
E. maculata P
Gamochaeta antillana P
Geranium pyrenaicum C
Hedychium coronarium C
Hypochaeris radicata P
Kalanchoe daigremontiana P
K. delagoensis P
K. ×houghtonii C
Kickxia commutata subsp. graeca P
K. spuria subsp. Integrifolia C
Lactuca viminea subsp. ramosissima C
Landoltia punctata C
Malvastrum coromandelianum subsp. capitatospicatum C
Oenothera jamesii P
Orobanche nana P
Oxalis latifolia P
Papaver hybridum P
P. setigerum P
Pilea microphylla C
Podranea ricasoliana C
Polygonum arenastrum C
Portulaca granulatostellulata P
P. nicaraguensis P
P. nítida P
P. papillatostellulata P
Rumex crispus subsp. crispus P
R. pulcher subsp. pulcher C
R. ×pratensis C
Sechium edule P
Sida spinosa var. angustifolia C
Silene nocturna P
Solanum abutiloides P
S. alatum P
S. decipiens C
Sonchus tenerrimus P
Spergularia marina P
Stellaria pallida P
Tragopogon porrifolius subsp. australis P
Tribulus terrestris P
Trifolium repens subsp. repens P

 Efímeras
Nuevas para Canarias
Ajuga reptas
Avena hispánica
Bellis perennis
Buddleja davidii
Canna glauca
Carica papaya
Chaenorhinum minus
Chenopodium opulifolium
Citrullus lanatus
Coccoloba uvifera
Crassula tetragona
Cucumis melo
Cucurbita moschata
Cuphea hyssopifolia
Digitaria nuda
Eichhornia crassipes
Euphorbia leucocephala
Euphorbia tirucalli
Felicia amoena subsp. amoena
Kalonchoe fedtschenkoi
Lotus corniculatus
Maurandrya barclaiana
Medicago x varia
Melampodium montanum
Nerium oleander
Oxalis adenophylla
Pascalia glauca
Passiflora mollissima
Phacelia tanacetifolia
Plerandra elegantissima
Rumex cristatus
Sagina apetala subsp. erecta
Silene armería
Tradescantia sillamontana
Trifolium occidentale
Xanthium cf. saccharatum
Zoysia pacifica

Nuevas para La Palma
Acacia cyclops
Acalypha supera
Acanthus mollis
Agave attenuata
Aloe maculata
Amaranthus blitum subsp. emarginatus
Amaranthus graecizans subsp. sylvestris
Amaranthus muricatus
Amarillys belladona
Anacyclus clavatus
Antigonon leptopus
Avena strigosa
Brassica nigra
Cascabela thevetia
Chlorophytum comosum
Coffea arabica
Crasula ovata
Euphorbia cyathophora
Farfugium japonicum
Fumaria officinalis
Grevillea robusta
Guizotia abyssinica
Helianthus annus
Hydrilla verticillata
Impatiens sodenii
Lobelia erinus
Malcolmia marítima
Malva nicaeensis
Medicago sativa
Melilotus albus
Mentha xpiperita var. citrata
Morus alba
Ocimum basilicum
Opuntia monacantha
Pallenis spinosa subsp. maroccana
Passiflora edulis
Phalaris minor
Plumbago auriculata
Portulaca oleracea
Schinus molle
Schinus terebenthifolius
Senecio angulatus
Senna bicapsularis
Sisymbrium orientale
Solandra máxima
Solanum bonariense
Solanum chenopodioides
Solanum mauritianum
Tecoma stans
Tecomaria capensis
Tradescantia pallida
Trifolium suffocatum
Ulmus minor
Veronica pérsica
Vicia sativa subsp. sativa
Xanthium spinosum

Un trabajo magnífico que puede plantear serios problemas a los encargados de realizar los listados de especies presentes en Canarias.

martes, 5 de julio de 2016

Sobre noticias, nombres científicos e intereses económicos. El peligro del uso inadecuado de los nombres comunes y científicos.

En la prensa local de hoy leemos la siguiente noticia de agencia, http://www.laprovincia.es/sociedad/2016/06/27/pasto-gigante-alimentar-cabras/837075.html#, cuyo titular dice "Dar pasto gigante a las cabras reduce el coste de producir leche". Al ser una noticia de agencia (http://www.efe.com/efe/comunitat-valenciana/portada/alimentar-cabras-con-un-pasto-gigante-reduce-coste-de-produccion-la-leche/50000877-2966808), ha aparecido en varios medios escritos de toda España, sobre todo de la Comunidad Valenciana, donde se realizó la experiencia relatada en el texto de la noticia. En resumen se trata de una investigación desarrollada por el Departamento de Ciencia Animal de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), en colaboración con investigadores de la Aarhus University de Dinamarca y publicados en la revista Animal Feed Science and Technology.
En dicha experiencia se alimentó a un grupo de cabras de la raza murciano-granadina, la más utilizada como lechera en la Península con un pasto denominado popularmemte "maralfalfa", y lograron rendimientos un 30% mayores que el de cabras alimentadas con alfalfa (Medicago sativa). Muy interesante.
El problema aparece cuando se intenta dar el nombre científico de dicha "maralfalfa", que se escribe como Pennisetum sp. Si se indaga en internet sobre qué es la maralfalfa uno puede volverse loco. La teoría más extendida, y la más estúpida, es la que se puede leer en varias páginas weeb y dice así:

"El Maralfalfa es un pasto mejorado de origen Colombiano creado por el Padre José Bernal Restrepo, utilizando su Sistema Químico Biológico SQB, cruzó el Pasto Elefante (Napier, Pennicetum purpureum), originario del África y la grama(Paspalum macrophylum) y obtuvo una variedad que denominó GRAMAFANTE.Posteriormente, cruzó los pastos GRAMAFANTE (Elefante y Grama) y el pasto llamado Guaratara (Axonopus purpussí) originario del llano Colombiano y obtuvola variedad que denominó MARAVILLA o GRAMATARA. A partir de allí, cruzó el Pasto Maravilla o Gramatara y la Alfalfa Peruana (Medicago sativa), con el Pasto Brasilero (Phalaris azudinacea L) y el pasto resultante lo denominó MARALFALFA."

Queda claro que esta no es el verdadero origen de esta variedad de pasto, ya que si ya es difícil pensr en un cruce múltiple entre diversos tipos de gramíneas, es imposible que una especie de esta familia se cruce con la alfalfa, representante de otra familia botánica, las fabáceas.
Más real es la segunda idea, y es que la maralfalfa sea una variedad hibridógena entre diversas especies del género Pennisetum, sobre todo Pennisetum purpureum, Pennisetum americanum o Pennisetum glaucum.

Este cultivar es estéril, por lo que en principio no parece afectar al medio por lo difícil de su propagación. Esta es la razón de mantener el misterio sobre su origen, ya que muchas empresas afirman tener la verdadera maralfalfa, lo que obliga a los ganaderos de la zona a comprar estacas o acodos de esta variedad a un único proveedor.
El problema no es por tanto el uso de la maralfalfa como pasto, sino su tratamiento informativo. El hecho de  utilizar el nombre científico Pennisetum sp., para designar a esta planta, podría hacer pensar a cualquier lector que otras especies de este mismo género, como Pennisetum setaceum o Pennisetum purpureum, especies invasoras, podrían tener la misma aplicación. Y peor es lo que se extrae del titular, "dar pasto gigante a las cabras reduce el coste de producir leche", ¿qué pasto gigante? ¿cualquier pasto gigante?, ya que "pasto gigante" no es un nombre común de ninguna especie conocida. Así que tampoco está bien empleado el término ni es buena la redacción.
El uso de sp. para completar un nombre científico se lleva a cabo cuando no se conoce con precisión el nombre científico de la especie, pero no para designar híbridos, para lo que se utiliza el añadido X. Así por ejemplo el híbrido entre Pennisetum purpureum y Pennisetum americanum se denominaría, Pennisetum americanum x purpureum, hasta que alguien publique un nombre válido para dicha especie.
Otra cuestión es por qué se publica una noticia como esta en la prensa insular si las variedades de cabras insulares son distintas a las mencionadas en la misma, pues porque desde hace algún tiempo las cabras son noticia sobre todo en Gran Canaria, por otras cuestiones que todos recordarán. Hay que aprovechar el tirón.


Portada de la noticia en la web de la agencia EFE (http://www.efe.com/efe/comunitat-valenciana/portada/alimentar-cabras-con-un-pasto-gigante-reduce-coste-de-produccion-la-leche/50000877-2966808#) . El pie de foto tampoco tiene desperdicio: "Imagen facilitada por la UPV de una cabra comiendo una variedad de alfalfa de dos metros de altura". Educación científica para periodista YA.

Ejemplar de Pennisetum purpureum en Moya. En Canarias esta especie, origen de la maralfalfa, es una planta invasora en znas húmedas de toda la Isla.

domingo, 3 de julio de 2016

Invasoras en el Jardín Botánico: asimilarlas o luchar contra ellas.

   Siempre es interesante dar una vuelta por al magnífico Jardin Botánico Viera y Clavijo de Las Palmas de Gran Canarias, también conocido simplemente como el Jardín Canario. Para los que no lo conozcan se trata de un jardín singular, ya que su finalidad no es recopilar la flora más vistosa y rara de todo el Mundo, como hacen la mayor parte de los Jardines Botánicos de todo el Mundo, sino que su objetivo es servir de reserva para la amplísima flora canaria y macaronésica. Y, pese a muchos problemas, cumple perfectamente con ese propósito, pero no se libra de una serie de problemas importantes que ya hace tiempo preocupan a los gestores de cualquier jardín botánico: su papel como propagador de especies potencialmente invasoras; la presencia en el propio jardín de flora introducida que funciona como una plaga; a lo que hay que añadir en el caso del Jardín Canario, la frecuenca con que especies endémicas de distintas islas pueden hibridizase al estar juntas en una misma localidad, o la traslocación de especies de una isla a otra, que se asilvestra, y propaga. De estos poblemas ya hemos dado cuenta en este blog e incluso se presentó una ponencia, en forma de póster, sobre el efecto que sobre este tema ejerce el Jardín Canario (ver en http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/2014/04/estudio-del-efecto-de-la-presencia-del.html; o en https://www.researchgate.net/publication/267211310_Effects_of_the_presence_of_Viera_y_Clavijo_Botanical_Garden_in_Pino_Santo_Protected_Lanscape_introductions_translocations_and_hybridizations
   Ahora sólo nos resta volver a poner sobre la mesa estos problemas y presentarlos con algunos ejemplos significativos.
   Ademas de las especies de plantas invasoras que comparte el jardín con todo el entorno donde se sitúa, que no son pocas (Pennisetum setaceum, Pelargonium spp., Anredera cordifolia, Opuntia maxima, Schinus terebinthifolius, Cardiospermum grandiflorum, Agave americana, Arundo donax, etc.), están aquellas que tienen su origen en el propio jardín, o que al menos pueden tenerlo, ya que no son muy frecuentes en las zonas vecinas, mientras que en el jardín son extraordinariamente frecuentes. 
   Pocos son los casos de especies canarias que se han propagado dentro y fuera del jardín de manera expectacular. Sólo cabe destacar los casos de Marcetella moquiniona y Odontospermum sericeus.
Pero sí son preocupantes los casos de algunas especies invasoras que ya son tan frecuentes en el jardín que se llegan a confundir con plantas autóctonas. El caso más llamativo es el de Asclepias curassavica, la banderita española o planta del gusano (por ser la planta nutricia de la mariposa monarca). Esta especie de origen americano tiene una población en los bordes del camino que cruza el bosque de laurisilva del jardín, y es tan llamativa su presencia que finalmente se ha optado por ponerle uno de esos cartelitos informativos, como si fuese una planta más del monte verde canario. La densidad de esta población, junto con otras plantas introdcidas como Solanum pseudocapsicum, Passiflora morifolia, o Anredera cordifolia, llegan a dar problemas a los ejemplares del endémico Geranium reuteri para poder crecer. No creo apropiada la presencia de esta planta en la zona, ya que da una imagen equivocada de la flora del ecosistema que se quiere reflejar, además de ser un importante problema en la propagación de otras plantas que sí pertenecen al bosuqe de laurisilva.

 Grupo de Aclepias curassavica ahogando un ejemplar de Geranum reuteri. El cartel que se ve en la esquina derecha de la imagen, hace referencia a la especie introducida.

Flores de Asclepias curassavica.

    Otro caso más "peligroso" por lo inadvertido, es el de Pittosporum undulatum, un árbol australiano muy utilizado en jardinería y que se ha llegado a propagar en todo el Mundo (Hawaii, Brasil, Madeira, Azores, y también en Canarias). Su parecido con una laurácea le hace pasar desapercibido en el mismo seno del bosquete de laurisilva del Jardín Canario, sobre todo en las zonas más soleadas, en el límite del mismo con los caminos. Las fotos que acompañan esta entrada son muestra de su abundancia y del tamaño de algunos ejemplares. Rodean incluso el cartel informativo de este ecosistema, falseando la imagen y la composición florística de esta formación vegetal que se desea representar. Además de ser un serio peligro si alcanza las zonas naturales de monte verde de la isla.

 Pittosporum undulatum se puede diferenciar bien de as lauraceas canarias por el borde ondulado de sus hojas, tal como se ve en esta imagen

 Cartel explicativo de la laurisilva canaria junto al camino que atraviesa el bosquete. Las plantas que tiene detrás son Pittosporum undulatum, y debajo Asclepias curassavica, Anredera cordifolia, Passiflora morifolia y Solanum pseudocapsicum, junto a barbusanos y geranios autóctonos.

Varios ejemplares de Pittosporum undulatum bajo madroños canarios, algunos con más de 2 m de altura.


   Otras especies invasoras que proliferan en el Jardín Canario, además de las ya comentadas, son Azolla filiculoides, Centranthus rubens o Crassula lycopodioides.


 Balsa tapizada por Azolla filiculoides, que en esta época del año, toma color rojizo.

 Crassula lycopodioides

 Centranthus ruber
   Además, desde hace algún tiempo nos llama la atención la facilidad con la que se propaga una rara especie exótica presente en el jardín, Euphorbia cotinifolia, natural de las Indias Occidentales. De esta especie es posible encontrar varios ejemplares con varios años de edad procedentes del ejemplar cultivado, así como plántulas recién germinadas, mostrando la facilidad de su propagación y por tanto la potencialidad de su asilvestramiento.

 Ejemplar adulto y plantado de Euphorbia cotinifolia

 Ejemplar asilvestrado de Euphorbia cotinifolia con varios años de edad.

 Plántula de Euphorbia cotinifolia


   Todo esto nos habla de la necesidad de tener en cuenta el tema de las introducciónes, traslocaciones, etc., en la gestión de un Jardín Botánico. Puede que sea imposible impedir el asilvestramiento de especies dentro del jardín, pero sí es importante que este hecho no altere el objetivo de crear ecosistemas similares a los naturales con fines educativos y conservacionistas. Y si aparece plantas introducidas, que aparecerán, aprovechar este hecho para mostrar al público la existencia de un problema que necesita solución, no esconderlo colocándole un cartel que le otorga rango de normalidad al hecho de la introducción.

domingo, 5 de junio de 2016

Los "beneficios" de las especies invasoras. A propósito de un artículo de opinión sobre el cangrejo rojo en Doñana.



    En el número 364 de la revista Quercus publicada este mes de junio aparece un artículo muy interesante sobre la reciente sentencia del Tribunal Supremo que modifica el decreto de creación del catálogo español de especies exóticas invasoras (http://www.revistaquercus.es/noticia/6556/opinion/el-cangrejo-rojo:-especie-protegida.html). El autor de esta trabajo, Miguel Ferrer, critica el hecho de que a partir de dicha sentencia se prohíba la captura y comercialización del cangrejo rojo americano en Doñana. Esta especie introducida en todos los ríos de la Península Ibérica y detectado también en Canarias (https://asantos.webs.ull.es/Herrera_et_al_2006.pdf), aunque estaba incluida en dicho catálogo, era objeto de una disposición adicional que decía: “Este real decreto no será de aplicación a la comercialización de cangrejo rojo destinados a la industria alimentaria” (https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2013-8565). La sentencia anteriormente aludida deja sin efecto esta disposición. Socialmente este cambio implica que muchas personas dejarán de poder pescar este cangrejo en toda España.
     En el artículo que aquí comentamos se extraen de este cambio normativo consecuencias negativas tanto desde el punto de vista socioeconómico como ecológico, ya que muchos animales del Parque Nacional de Doñana se alimentan de este crustáceo, y algunos han experimentado un crecimiento en sus poblaciones a consecuencia de la introducción de este animal. Por todo esto, el autor mantienen la postura de que “la permanencia del cangrejo rojo americano sí que beneficia al ecosistema en algunos aspectos”, aunque a renglón seguido afirman que “La otra cara de la moneda es el indudable efecto de este invertebrado sobre especies como anfibios, que sufren las consecuencias de forma dramática.” Estas dos afirmaciones son en gran medida contradictorias. Y no es menos contradictoria la frase “La desaparición del cangrejo rojo supondría en la actualidad un dramático cambio en el ecosistema natural de Doñana y su entorno”. Pero, ¿pertenece el cangrejo rojo americano al ecosistema natural de Doñana? ¿es eso posible? Que una parte de los integrantes del ecosistema se beneficien del aporte de alimento que implica la presencia del cangrejo no significa que sea beneficioso para el mismo. Al parecer se prioriza más la existencia de ciertas aves que la de los anfibios, por ejemplo. Conservar el medio no es únicamente que crezcan ciertas poblaciones, sino que todas alcancen el equilibrio que el hombre ha trastocado. Pero el problema es dónde poner el límite, qué ecosistema conservar, si el aparente equilibrio actual o reestablecer un hipotético equilibrio ancestral, imposible de recrear ya que faltan multitud de elementos que han sido eliminados o se han añadido otros que no son naturales en el mismo. El autor pone los ejemplos de otras introducciones que hoy consideramos ya como “conservables”, como la gineta, el meloncillo, el camaleón, que el autor califica de exóticas. Por tanto, aboga por la conservación de estos “nuevos ecosistemas” integrados por especies exóticas y nativas, ya que es imposible volver a una situación original. Finalmente indica la necesidad de gestionar los espacios naturales dependiendo del efecto de las especies sobre el medio, tal como indica “no deberíamos juzgar a las especies por su origen sino por las consecuencias objetivas que tengan, positivas o negativas, sobre la biodiversidad, la salud humana, los ecosistemas y la economía.”
    Una reflexión interesante pero discutible en muchos aspectos. Sobre el problema socioeconómico hay que apuntar una cuestión, ya que existen mecanismos para que se mantenga la extracción de cangrejos de las marismas del Guadalquivir, simplemente cambiando la categoría de la actividad, de una pesca a un control y erradicación de la especie. Y también es posible cultivar cangrejos en granjas preparadas para ello, como se hace con tantas otras especies. Lo que no es lícito es que algunas personas se beneficien de un recurso natural que es patrimonio de todos, como es un Parque Nacional.
    Los efectos del cangrejo en el ecosistema, tal como el propio autor indica son negativos para unas especies y aparentemente positivas para otras. Hay que estudiar qué ocurría antes de la introducción del cangrejo, de qué se alimentaban las aves que se benefician de la presencia del crustáceo alóctono. Aunque en el artículo se dice que está probado que el cangrejo blanco, tomado hasta ahora por auóctono, no lo es, esta circunstancia no está probrada, al contrario, una reciente publicación da pruebas del carácter autóctono de la especie. 
    La conservación natural no es crear grandes poblaciones de unas especies más vistosas, a pesar de que otras desaparezcan, sino mantener la diversidad y el equilibrio entre los integrantes del mismo. Así como una especie exótica no se “integra” en un ecosistema fácilmente, tampoco se crean nuevos ecosistemas en cincuenta años, que es el tiempo que hace que el cangrejo rojo americano está en las Marismas de Doñana.
En Canarias también existen ejemplos de especies introducidas que, aparentemente, benefician a determinadas especies autóctonas: de las flores de las piteras se alimentan varias especis de pájaros, y de los frutos de las tuneras se aprovechan pájaros y lagartos, pero este aparente efecto positivo en realidad esconde que otras plantas autóctonas, que se aprovechaban de la labor polinizadora y dispersora de semillas de estos animales verán disminidas sus posibilidades de reproducirse o dispersarse por la competencia que llevan a cabo las plantas introducidas. Y es sólo un ejemplo.
 Portada del artículo en la web de la revista. El texto íntegro sólo puede leerse en el formato en papel o digital.(http://www.revistaquercus.es/noticia/6556/opinion/el-cangrejo-rojo:-especie-protegida.html)

Tuno de Opuntia maxima comido por un pájaro que dispersará las semillas, de esta manera, aunque el ave se aproveche del fruto de esta planta invasora dejará de dispersar otras plantas autóctonas que eran su alimento natural.

jueves, 26 de mayo de 2016

Two worlds. Terminaron las jornadas sobre biodiversidad y especies exóticas invasoras

Ayer miércoles concluyeron las jornadas sobre biodiversidad y especies exóticas invasoras organizadas por el Cabildo de Gran Canaria, las dos universidades públicas canarias y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Estuvieron divididas en dos días en los que se pretendía ofrecer una información de calidad para el público, preparando el debate que se organizó y cuyos participantes pueden conocerlos en el programa que se enlaza a continuación (http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/2016/05/jornadas-sobre-biodiversidad-y-especies.html). 
Durante el primer día, la información aportada por los distintos intervinientes fue aplastante. Los científicos participantes nos ofrecieron una visión de primera mano y apoyada en publicaciones científicas, es decir, en datos contrastados, sobre la riqueza de la biodiversidad canaria y los efectos de diferentes especies o grupos de especies, exóticas invasoras: la culebra real de California, la ardilla moruna, los gatos, conejos, muflones, arruís, cabras y ovejas asilvestradas, etc. El segundo día, las dos ponencias iniciales trataron sobre la legislación que afecta a este tema, y sobre las actuaciones llevadas a cabo sobre las cabras asilvestradas en los últimos meses por el Cabildo Insular de Gran Canaria. Esta cuestión fue la principal promotora de estas jornadas y la que motivó la tormenta de acusaciones y opiniones vertidas en los medios. Esta última charla centraba el tema para su posterior debate. El objetivo era alcanzar un acuerdo de mínimos sobre lo que debía hacerse en un futuro con este tema. Pero la discusión no fue tal, en la mayoría de los casos el debate se limitó al planteamiento de las opiniones de cada interviniente, muy distintas y diversas. Las posiciones fueron inamovibles. Y la razón la dejó clara una de las intervinientes en el debate, en concreto la psicóloga de la ULPGC. Ella vino a decir algo similar a que existen muchos puntos de vista de un mismo problema y que cada uno tiene opiniones diferentes. Muchos participantes en el debate siguieron el mismo camino: esta es mi opinión y es tan respetable como cualquiera. 
Pero esto no es así, no era una opinión contra otra, no era un debate televisivo ni una charla de bar, eran unos datos, unas conclusiones científicas elaboradas aplicando un método científico, frente a opiniones basadas en observaciones puntuales y subjetivas. Es cierto que la verdad absoluta no la conoce nadie, pero sí que hay aproximaciones más reales que otras a esa verdad. Cuando se demostró que la Tierra era redonda nadie siguió diciendo que era plana. Ya no había dos opiniones, había una realidad y diferentes creencia. Después resultó que no era redonda del todo, pero la ciencia avanza para acercarnos a la realidad, y las imprecisiones ayudan a mejorar el método. En definitiva, la mayor parte de los participantes estaban de acuerdo en que las cabras había que sacarlas de los espacios naturales protegidos y la discusión se limitaba al método. Pero los irreductibles no se movieron un ápice de sus planteamientos. Seguían diciendo: 
- Las cabras asilvestradas (libres las llamaron) siembran endemismos 
- Los animales con córtex desarrollado no se deben matar 
- Las cabras asilvestradas no dañan los endemismos 
- Hay una mano negra que promueve todo esto 
- Las cabras llevan ahí desde hace 2500 años 
- No es una reforestación, ahí nunca creció un bosque etc., etc. 
También quedó claro que las cabras asilvestradas no son el único problema: el rabo de gato, los conejos, las ratas, el picudito o barrenillo de la palmera, son otros peligros que merecerían cada uno un debate, pero un debate con conclusiones, no un frontón.
Claro que el Dr. Invadator tiene su propia opinión de todo esto.

lunes, 23 de mayo de 2016

Confirman la presencia de muflones en La Gomera.

Hoy se recoge en la prensa la confirmación de la presencia de muflones (Ovis orientalis musimon) en La Gomera. Al parecer ya se tenían noticias de su posible presencia en esta isla el año desde 2015, pero ahora se ha confirmado con fototrampeo. Se ha encontrado en La Meseta, dentro del municipio de Vallehermoso (confirmar en http://diariodeavisos.elespanol.com/2016/05/detectan-muflones-cumbres-la-gomera/;http://www.atan.org/web/contenido/lo-que-faltaba-detectada-la-presencia-de-muflones-en-la-gomera). En La Gomera, la presencia de muflones se suma a la gran cantidad de ganado asilvestrado que se encuentra en dicha isla, por lo que su importancia es mínima, aunque sí es significativa del trasiego de estos animales entre las Islas de Tenerife, La Palma, donde también se encontraron ejemplares asilvestrados junto a híbridos entre muflón y oveja en 2011 (http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/2011/04/muflones-en-la-palma.html). Sin duda, y tal como denuncia el artículo aparecido en Diario de Avisos, es muy probable que exista alguna o algunas fincas donde se crían muflones y se venden de manera ilegal.
Para comprobarlo basta con hacer una búsqueda por internet, donde se compra y vende casi cualquier cosa, y, efectivamente, también muflones en Tenerife. Y aunque el anuncio ha caducado, por lo que posiblemente ya se vendieron, este es un mero ejemplo de la dificultad del control de la compra-venta de estos animales.


http://www.wiju.es/compra-venta/muflones.html

viernes, 20 de mayo de 2016

Nuevo vídeo divulgativo sobre la presencia de algunas cactáceas en el medio natural de Tenerife

Presentamos aquí un vídeo que nos hace llegar Elizabeth Ojeda Land, Técnica en Biodiversidad del Gobierno de Canarias, en el que, junto al personal de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife visitan una zona en la que viven numerosas especies de cactáceas. En las imágenes es posible distinguir varias especies de los géneros Opuntia, Cylindropuntia y Austrocylindropuntia, géneros a los que hemos dedicado varias entradas en este blog (http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/search/label/Austrocylindropuntia; http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/search/label/Opuntia%20spp.), además de otras cactáceas de géneros distintos. Este vídeo forma parte del programa Canarias 2.0 de la Televisión Canaria, y en el mismo se aprecia cómo la negligencia en el cuidado de jardines puede terminar produciendo un grave problema para el medio y un enorme gasto de tiempo y dinero para resolverlo. Enhorabuena por el vídeo y por la iniciativa de controlar este tipo de introducciones antes de que sea demasiado tarde. Que tengan suerte en la labor.



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Las especies invasoras en el año internacional de la Biodiversidad