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domingo, 14 de noviembre de 2021

Terminan las XXVIII Jornadas Forestales, este año con un amplio tratamiento de las especies exóticas invasoras.

 Terminaron las XXVIII Jornadas Forestales celebradas en Las Palmas de Gran Canaria y organizadas por el Cabildo Insular y la ULPGC. Este año ha habido una gran representación de las ponencias dedicadas al problema de las invasiones biológicas, desde muchos puntos de vista. Destacamos el trabajo presentado por Joan Rita, profesor de la Universidad de las Islas Baleares, dedicado al problema común de la afección que producen las cabras abandonadas o asilvestradas a la vegetación natural. La historia del proceso de erradicación de estas cabras en Baleares tiene mucha similitud con lo que está sucediendo en Canarias, y deberíamos aprender de la forma que han tenido en ese archipiélago de tratar el problema. En la actualidad se han erradicado cabras y conejos en varios islotes de Baleares, produciendo un beneficio espectacular en el medio. Muy recomendable.

Les dejamos los vídeos de los tres días de estas Jornadas con todas las ponencias y las preguntas que se realizaron a continuación.

Por cierto, muchas gracias a todos los asistentes, que fueron numerosos, y a los que lo siguieron en directo por la red.

 





lunes, 1 de noviembre de 2021

Las XXVIII Jornadas Forestales de Gran Canaria se ocupan de las invasiones biológicas.

 


 En la ya larga historia de las Jornadas Forestales que organiza el Cabildo de Gran Canaria en el mes de noviembre de cada año, las invasiones biológicas han estado presentes muchas veces. Este año de 2021 son varias las ponencias que se dedican a este tema. En la página web de las jornadas (https://jornadasforestalesdegrancanaria.com/) se presenta el programa de las Jornadas Forestales, en una versión corta y en otra ampliada, y el folleto de las mismas. Traemos aquí las fichas de las ponencias dedicadas a este tema. Como puede verse, son todas muy ineteresantes y totalmente aconsejables para cualquiera que tenga interés por estos temas. Las sesiones tendrán dos formatos, presenciales, que se celebrarán en el Paraninfo de la ULPGC, y digitales, ya que se emitirán por internet.

De cualquier forma, esperemos que tengan el seguimiento que se merecen. 

 

 
 

 

 
 
 

miércoles, 14 de abril de 2021

El conejo común europeo en la Ley de Biodiversidad y de Recursos Naturales de Canarias. Cosas buenas y cosas malas, pero las malas son muy malas.

    Durante estos días se están realizando una serie de reuniones telemáticas para discutir el documento de trabajo que debe conducir a la elaboración del texto de la nueva Ley de Biodiversidad y de Recursos Naturales de Canarias. No sabemos si este documento está disponible libremente en la red, pero hemos tenido acceso al mismo, y en esta entrada nos disponemos a comentar únicamente el tratamiento que tiene en el documento de trabajo el caso del conejo común europeo (Oryctolagus cuniculus). Este animal está ampliamente reconocido en todo el mundo como una especie exótica invasora en aquellos territorios donde no es autóctono, esto es, todos los territorios emergidos excepto la Península Ibérica, el sur y oeste de Francia y parte de la costa mediterránea africana. En Canarias es por tanto una especie introducida, seguramente en época colonial europea, e invasora, dados los graves daños que produce no sólo en algunas especies, sino en todos los ecosistemas insulares donde vive. Todo lo anterior no es discutible, y por tanto tampoco creo necesario defenderlo.

    Y volviendo al documento de trabajo comentado anteriormente, el tratamiento que sufre este animal es ambiguo. Por un lado, existe una disposición adicional decimoprimera titulada: Sobre la gestión del conejo europeo. que dice.
A efectos de la aplicación de medidas de control o erradicación, el conejo europeo tendrá la consideración de especie exótica invasora cuando se encuentre en los parques nacionales, en las reservas naturales integrales, en las islas o islotes de Lobos, La Graciosa, Alegranza y Montaña Clara, así como en cualquier roque. Entre los métodos autorizables para su control o erradicación se podrán emplear técnicas de caza.

Es decir,  el conejo se considera especie exótica invasora, y por tanto se realizarán medidas de control o erradicación, sólo en parques nacionales, reservas integrales y en los islotes relacionados. Indicando claramente que se puede utilizar la caza como técnica para su control o erradicación.

    Mientras tanto, en la disposición final cuarta, sobre la modificación de la Ley Canaria de Caza, se clasifican las especies de caza en invasoras y no invasoras, y entre las primeras podemos ver que se añade el conejo, junto al muflón, el arruí y las especies domésticas asilvestradas. Entre estas especies domésticas sólo se hace referencia al gato, no se nombran cabras, ovejas u otros animales asilvestrados, pero este es otro problema del que hablaremos en otro momento. Las especies de caza invasoras no pueden fomentarse, es decir, no se podrán criar y soltar, ni plantar comida para ellos o colocar bebederos.

    Y ahora la reflexión. Nos complace la modificación de la ley de caza, ya que sería una incongruencia erradicar una especie en unas zonas, y fomentar su presecia en las tierras colindantes. Pero la disposición adicional decimoprimera sigue siendo un tanto incomprensible. Si finalmente el conejo se incluye en el catálogo canario de especies exóticas invasoras, cuestión que debe producirse sin ningun tipo de duda, ya que lo es, esto implicará que sólo se podrá tratar de controlar o erradicar dentro de los territorios señalados. Los conejos dentro del Parque Nacional de Las Cañadas, por ejemplo, serán sometidos a planes de control y erradicación, que terminarán cuando los animales salgan del Parque. Estos planes serán pues eternos, inútiles, representarán un gasto incesante, ya que los conejos podrán volver al Parque siempre que quieran. ¿Cómo es posible establecer planes de control de los conejos en Inagua (Gran Canaria), en el Pinar de Garafía (La Palma) o en El Pijaral (Tenerife), sin hacer nada en los territorios vecinos? No parece una perspectiva posible ni real. 

    Además, y principalmente, el efecto del conejo no sólo se produce en esos territorios, sino que es perfectamente visible en cualquier ecosistema de las Islas y en multitud de especies que no se encuentran en niguno de estos espacios: Lotus kunkelii, Sideritis amagroi, Convolvulus scoparius, Atractylis preauxiana, etc. Esta norma, tal como está pensada, no protegería del conejo a la mayoría de las especies amenazadas por este animal, ni a los ecosistemas que están en el mismo nivel. Por ejemplo, en Gran Canaria no habría protección frente al conejo para el cardonal, tabaibal dulce, zonas costeras ni bosque termófilo. Fuerteventura y Lanzarote no tendrían ninguna superficie protegida contra el conejo.

    En definitiva, que esta disposición adicional parece que no sería útil ni lograría lo que la ley pretende, la protección de la biodiversidad. Además de ser casi imposible de aplicar.

    Puede parecer que a pesar de todo lo dicho, la ley, tal como está redactada en este momento en el documento de trabajo, es un paso en la buena dirección. Pero para la carrera en la que estamos implicados, la supervivencia de la biodiversidad específica y de comunidades en Canarias, en la que tenemos un retraso de siglos, es demasido poco. Pensemos que lo único que impide el avance son intereses particulares, muy comprensibles y respetables, pero que no tienen nada que ver con el propósito de la ley ni con la responsabilidad que tenemos con la preservación de nuestro medio.


Como otras veces, una imagen ilustra bien la incongruencia de la norma propuesta.



lunes, 22 de febrero de 2021

De cardones protectores, herbívoros introducidos y sociedades agropastoriles.

 De los creadores de "el suelo es lava" (http://invasionesbiologicas.blogspot.com/2021/01/las-plantas-que-viven-obligadas-en-los.html), hoy presentamos el cuento del lobo y los 7 cabritillos al revés.

Los mismos responsables de que muchas plantas vivan exclusivamente en riscos y acantilados por su imposibilidad de crecer en el suelo sin ser comidas por ellos, han transformado nuestras formaciones vegetales de tal manera que hoy nos resulta muy difícil imaginarnos cómo pudieron ser en un origen, y por tanto llevar a cabo restauraciones ecológicas reales. 

El pasado 21 de  febrero, en la emisora QPH se presentó un programa que trata de la importancia del cardón, Euphorbia canariensis, como protector de otras muchas especies vegetales autóctonas o endémicas, que escapan de estos herbívoros creciendo refugiados entre los tallos tóxicos de esta especie (http://www.qphradio.org/index.php?option=com_content&view=article&id=4489:el-cardon-un-simbolo-protector&catid=261&Itemid=415). Cornicales (Periploca leavigata), tasaigos (Rubia fruticosa), esparragueras (Asparagus spp.), pero también acebuches (Olea cerasiformis), almácigos (Pistacia atlantica), etc., han podido sobrevivir al pastoreo extensivo y a los animales aslvestrados al crecer en el interior de estos arbustos. Pero el aspecto de los cardonales en la actualidad dista mucho de lo que pudo ser antes de la colonización humana de estas islas. Algunas de estas formaciones, tenidas hoy como las más representativas de las islas, son en realidad cardonales adehesados, con mucho espacio libre entre cardón y cardón, con escasa cobertura, y con una composición florística ben distinta  a la original. Las especies hoy dominantes, tabaibas (Euphorbia regis-jubae, E. lamarckii, Euphorbia balsamifera), cardones, cardoncillos (Ceropegia fusca), tóxicas para el ganado, se vieron favorecidas frente a otra que fuesen más palatables. 

El cuento del lobo y los  7 cabritillos nos dice que una cabra dejó en casa a los 7 cabritillos y se fue, y el lobo intentaba convencer a los baifillos de que le abrieran haciéndose pasar por su madre. En el cardonal, los papeles están cambiados, las cabras, conejos, etc., hacen de lobo, y las plantas protegidas dentro del cardón son los inocentes cabritillos. La mayor parte de los cuentos se generaron en una sociedad agropastoril, por lo que los papeles de buenos y malos están repartidos siempre a favor del ganado o del leñador, mientras que lobos y bosques eran seres oscuros y malvados. Quizá es ya hora de cambiar de mentalidad.

Cardón protegiendo un acebuche e incluso una tunera india (Opuntia dillenii)


Cardones con almácigos en el Valle de Agaete (Gran Canaria)

Cardonal en Tirma. Entre los cardones, y no dentro, crecen tabaibas, cornicales, y otros arbustos propios de esta comunidad

Cardonal adehesado de Amurga. Entre los cardones hay extensas zonas sin vegetación arbustiva que, por la disminución de la carga ganadera, inicia una lenta regeneración.




domingo, 31 de enero de 2021

Conejos, rabo de gato, Tetragonia echinata, Malephora crocea, perros , ¡caballos! Lotus kunkelii. Entre todos lo mataron y él solito se murió.

    Desde hace unos 8 años un grupo de trabajo en el que participamos realiza un seguimiento de la población de Lotus kunkelii, la hierbamuda de Jinámar, tanto de la población natural como de las plantaciones que se realizaron en el SIC de Jinámar en 2013, 2014 y 2015. Para ello se visita todos los años la zona y se realiza un seguimiento de los adultos y plántulas que siguen creciendo en la zona repoblada. 

    Estas visitas peiódicas nos han permitido ver la evolución de estas plantaciones y de cómo afectan las especies introducidas a la misma, y la verdad es que el resultado es desolador. Gracias a la gran producción de semillas y al largo periodo de latencia que parecen tener, cada año que se producen lluvias suficientes, en toda la zona del SIC que fue objeto de plantación aparecen cientos de plántulas que, en muchos casos, logran convertirse en juveniles, pero ninguna, o casi ninguna, logran florecer y convertirse en adultos, lo que impide que se asienten nuevas poblaciones en el SIC. 

 Varias plántulas de Lotus kunkelii creciendo bajo un individuo seco.

Juvenil de Lotus kunkelii. La plántula se ramifica. Si no se muere o se la comen, este ejemplar puede florecer en dos meses

    ¿Qué impide que se produzca este paso? Muchas cosas: el mal estado del suelo, las largas épocas de sequía, pero también la presencia de muchas especies introducidas, sobre todo el conejo. El efecto de este mamífero sobre las plantas de Lotus kunkelii ya se ha comentado en este blog (http://invasionesbiologicas.blogspot.com/2015/12/efecto-de-la-depredacion-de-los-conejos.html). Las pruebas de las actuaciones de los conejos están por todo el SIC, y en algunos lugares son muy numerosas: escarbaduras, letrinas, etc., son muy habituales en la zona. Los efectos sobre las plántulas de Lotus kunkelii son también claramente perceptibles. En esta época, donde existe una importante biomasa vegetal de herbáceas, el efecto del conejo es menor sobre la especie que en verano, cuando la comida escasea, y aún así es frecuente ver estas plántulas cortadas y ramoneadas por el conejo. Parece que el mamífero siente alguna predilección por esta planta.


Juveniles de Lotus kunkelii ramoneados. Los extremos cortados propician una ramificación basal que caracteriza a estas plantas comidas por los conejos. Las ramas no crecen ni producen flores.

    Otro efecto del conejo sobre la vegetación es la nitrificación del suelo, comprobado en otros lugares y por estudiar en Jinámar. Las plantas anuales nitrófilas, barrillas (Mesembryanthemum crystallinum y M. nodiflorum), cenizos (Chenopodium murale), y las invasoras Tetragonia echinata y Atriplex semibaccata, son cada vez más frecuentes en la zona, sustituyendo a terófitos nativos y a alguno endémico como Senecio glaucus, Senecio flavus o Echium bonnetii.

 Plántulas de Lotus kunkelii creciendo entre ejemplares jóvenes de Mesembryanthemum nodiflorum. La competencia entre ambas hace complicado el crecimiento de las primeras, menos adaptada a estos suelos nitrófilos y poco estructurados.

Tetragonia echinata, invasora que aumenta su importancia en el SIC año tras año. Crece fácilmente en estas comunidades dominadas por barrillas.

    Otra invasora que está ocupando el SIC y que sólo afecta indirectamente a Lotus kunkelii es el omnipresente rabo de gato (Pennisetum setaceum), que junto a otras introducidas como Cascabela thevetia, varias especies del género Conyza, Datura inoxia, etc., ocupa el cauce de la Cañada Rica, ahora encharcado por las lluvias.

 Diversas imágenes del cauce de la Cañada Rica. Este cauce recoge el agua de parte de la autopista y de la ladera del cercano centro comercial del Mirador. Esta gran cantidad de agua erosiana la cañada y está transformando la vegetación del SIC.

    Por último, una planta invasora que está tomando fuerza en todas nuestras costas ya ha llegado a Jinámar. Se trata de Malephora crocea. Hasta hace poco estaba limitada al vecino cauce del Barranco de Telde, pero ya ha dado el salto a Jinámar.


Malephora crocea

    Y, sin tratarse de invasiones biológicas, son recalcables también la multitud de pruebas de la acción humana en toda la zona: basura, rodadas de bicicletas, excrementos de perros (no debe olvidarse que la playa de Jinámar es una playa para perros), y este año incluso detectamos la presencia de caballos. Sus huellas se encontraban a escasos 100 m de la población natural y pasaron por una zona donde se repobló y donde crecen ejemplares de esta especie.

 

Huellas de caballo vistas en las cercanías de la población natural de Lotus kunkelii, en plena zona de exclusión del SIC de Jinámar.

 

    En este Espacio Natural Protegido ya se realizó antes de la pandemia una reunión de casi 1000 personas para "limpiar la playa", una playa para perros, la presencia de gran cantidad de perros, con sus amos, paseando por las pistas del SIC, ciclistas, pescadores, paseantes,  jóvenes de botellón, y ahora un camino para caballos, todo por un sitio de especial interés natural y que soporta la única población conocida de Lotus kunkelii

¿Para cuándo un concierto de Los Sabandeños? Ya tarda.


 


 



domingo, 24 de enero de 2021

Las plantas que viven obligadas en los riscos por la presión de los herbívoros introducidos. El ejemplo del drago de Gran Canaria (Dracaena tamaranae)

    Este domingo aparece en la emisora de QPH radio (https://www.qphradio.org/) un programa dedicado al drago de Gran Canaria (Dracaena tamaranae) (https://www.qphradio.org/index.php?option=com_content&view=category&id=261&Itemid=415). Esta especie, ya emblemática de la botánica grancanaria, es la prueba viviente de la presión que ejercen los grandes herbívoros introducidos, sobre todo cabras, ovejas y conejos, sobre nuestra flora. En resumen, lo que se dice en el programa es que, hoy por hoy, existen muchas especies vegetales, entre las que se encuentra este drago, que sólo se encuentran en los riscos, viviendo en muy malas condiciones, ya que no pueden ocupar el suelo donde vivían de manera natural, dada la presión que ejercen estos animales. El cuello de botella, demográfico y genético, que esto produce, hace muy difícil la pervivencia de estas especies. 

    El drago de Gran Canaria tiene en la actualidad una población de unos 70 ejemplares creciendo en el medio, todos en riscos inaccesibles, con una elevada mortalidad y escasísima regeneración. Su aspecto, longevidad, capacidad reproductora, están condicionados por el hábitat que ocupan. Cuando se plantan semillas de este drago en el suelo, los ejemplares resultantes son muy diferentes a los que encontrtamos en la naturaleza, con el tronco más grueso, hojas más largas, etc. Tan sólo han pasado 25 años desde la descripción de esta especie y ya se ha conseguido obtener una buena cantidad de semillas, producir plántulas en el vivero, e incluso realizar intentos de reintroducción en el medio, que en su mayoría chocan con la presencia de los herbívoros introducidos. 

    Desde hace siglos el suelo es lava para esta especie, y para muchas mas. De nosotros depende reducir la temperatura de esta lava y que el drago grancanario, y otros muchas plantas exclusivas de las islas, tengan futuro.

 

 

 

Dracaena tamaranae en un risco de Gran Canaria (tomado de http://www.rinconesdelatlantico.es/num6/142.html)
 

Drago grancanario cultivado en el Jardín Canario, Viera y Clavijo. Las vallas parecen proteger las semillas de posibles recolectores.

 

 Grupo de dragos de Gran Canaria plantados en el Jardín Canario Viera y Clavijo

Drago común, Dracaena draco, comido por ovejas en San José del Álamo, en una repoblación con flora del bosque termófilo.





viernes, 27 de octubre de 2017

Una investigación recientemente publicada incide en el efecto de los conejos sobre la retama del Teide en el Parque Nacional

   Un artículo sobre el efecto de los conejos comunes europeos (Oryctolagus cuniculus) sobre la retama del Teide (Spartocytisus supranubius) demuestra que, en las zonas donde se excluye este herbívoro, la retama se regenera perfectamente, mientras que en parcelas abiertas a la acción del animal muestran tasas de regeneración muy escasas. Se trata del trabajo titulado Contrasting effects of invasive rabbits on endemic plants driving vegetation change in a subtropical alpine insular environment, publicado en la revista Biological Invasions, probablemente la revista internacional especializadas en este problema más importante. Los autores son Jonay Cubas, José Luis Martín-Esquivel, Manuel Nogales, Severin D. H. Irl, Raquel Hernández-Hernández, Marta López-Darias, Manuel Marrero-Gómez, Marcelino J. del Arco y Juana María González-Mancebo. Estos grupo de científicos pertenecen a la Universidad de La Laguna, Parque Nacional del Teide, CSIC y a la Universidad de Bayreuth en Alemania.
   El trabajo consistió en estudiar una serie de parcelas (30) en las que se analizó la presencia de dos especies vegetales: la retama del Teide (Spartocytisus supranubius), y la hierba conejera (Pterocephalus lasiospermus). Unas parcelas tenían un vallado que impedía la entrada de mamíferos herbívoros, y en otras no. El análisis de la presencia de estas plantas en ambos tipos de parcelas dejó perfectamente claro la diferencia de regeneración de ambas especies vegetales en los dos tipos de parcelas. En aquellos lugares donde los herbívoros estaban presentes las retamas tenían edades medias mucho más altas y había pocos juveniles, mientras que con la hierba conejera posaba lo contrario. Para una mejor comprensión del trabajo realizado es imprescindible leer el artículo.
   La conclusión más evidente que indican los autores es la siguiente:
"Aquí, presentamos el primer estudio detallado que demuestra que la presencia de conejos está directamente relacionada con la disminución de la población de una especie vegetal endémica clave, S. supranubius, que impide su regeneración y rejuvenecimiento en el Parque Nacional de El Teide. Desde una perspectiva de conservación, teniendo en cuenta que la erradicación completa de conejos en toda la isla de Tenerife es muy difícil social y técnicamente, abogamos urgentemente por medidas decisivas para el control de la densidad de conejos, al menos en el Parque Nacional de El Teide, para alcanzar densidades de 0,5 conejos/ha, si el objetivo de conservación es preservar el matorral de cumbre dominado por S. supranubius."
   Nos unimos a la petición de los autores que ya hemos realizado en otras entradas de este mismo blog.
Enhorabuena a los autores por este importante trabajo.

   Las imágenes siguientes ya fueron integradas en una entrada de este blog dedicada a este problema (http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/2017/06/el-problema-de-los-conejos-en-el-parque.html). La primera representa una parcela excluida de la acción de los herbívoros, como la utilizada en el trabajo que presentamos. La segunda ilustra el estado de la misma zona en dos momentos, los años 2000 y 2015, mostrando el declive de la población de retamas en el parque.



domingo, 4 de junio de 2017

El problema de los conejos en el Parque Nacional del Teide. No hay más ciego que el que no quiere ver, y los administradores que lo ven y no hacen nada.

Hace tiempo que no aparece en los medios el tema de la acción negativa que los conejos (Oryctolagus cuniculus) realizan sobre la flora del Parque Nacional de Las Cañadas. Hace dos años, en 2015, era un tema frecuente en los medios de comunicación locales, y la polémica entre conservacionistas y cazadores estaba en todo su apojeo (pueden ver como ejemplo estas noticias de aquel momento: http://www.periodismoull.es/la-introduccion-de-herbivoros-durante-la-colonizacion-de-canarias-perjudica-la-flora-insular/; http://acec-canarias.blogspot.com.es/2015/04/ya-el-conejo-me-esrisco-la-retama.html; http://www.diariodeavisos.com/2015/07/alerta-conejo-en-canarias/; http://lacazaencanarias.blogspot.com.es/2015/07/contestacion-los-especialistas-de-la.html; etc.). Pero que no se hable de él no implica que se ya no exista. En un breve viaje a Las Cañadas del Teide pudimos comprobar la magnitud del problema y alguno de sus pricipales aspectos polémicos.
Un simple recorrido por la mayor parte del territorio que configura el Parque Nacional nos deja ver claramente dos problemas importantes: el envejecimiento de la población de retamas del Teide (Spartocytisus supranubius); y la llamativa pérdida de biodiversidad vegetal de gran parte de la zona. Lo primero es constatable incluso en un breve periodo de tiempo, utilizando las imágenes de Google Earth. En las siguientes imágenes se puede apreciar el estado del matorral dominado por la retama en dos puntos del Parque: el primero cercano a Izaña y a los volcanes de Fasnia, y el segundo en Cañada Blanca, entre el edificio del teleférico y el Parador Nacional.

 En la parte superior imagen del año 2000, y debajo de 2015. Las coordenadas de la zona son latitud 28°17'25.15"N, y longitud 16°32'19.75"O. Todo el sector muestra la misma cantidad de retamas muertas.
Zona de Cañada Blanca. Las retamas con el centro claro muestras su grado de degradación.
En cuanto a la pérdida de biodiversidad hay que apuntar que en ambas zonas, como en gran parte del Parque, sólo dominan 3 especies vegetales: la propia retama, la hierba pajonera (Descurainia bourgaeana) y sobre todo la hierba conejera (Pterocephalus lasiospermum). Para ver otras especies hay que acercarse a los riscos o malpaises, donde la diversidad crece expectacularmente, pudiendo encontrar decenas de especies endémicas exclusivas de esta formación vegetal (Echium wildpretii, Argyranthemum teneriffae, Nepeta teydea, Cheirolophus teydis, Scrophularia glabrata, Tolpis webbii, Erigeron cabrerae, Echium auberianum, Pimpinella cumbrae, Silene nocteolens, y un largo etcétera).
Estos son los síntomas, pero ¿cuáles son las causas? Un pequeño paseo entre las retamas de Cañada Blanca nos contesta rápidamente. La densidad de letrinas en toda la zona es espectacular. En 100 metros pueden encontrarse tres o cuatro letrinas de gran tamaño, con excrementos recientes, escarbaduras, ramas ramoneadas, huellas e incluso caminos bien marcados por los pasos de los conejos y, a las 12 de la mañana, varios conejos saliendo al paso de los caminantes. La densidad de conejos en esa zona es enorme. ¿Cómo contrasta esta apreciación con las observaciones de los cazadores que dicen que no hay muchos conejos en Las Cañadas? Quizá no miramos en los mismos lugares. Seguramente los conejos se han refugiado en zonas próximas a carreteras, caminos, y lugares dentro del Parque donde no se cazan, y han desaparecido de las montañas colindantes. Quizá la progresión del pinar que rodea Las Cañadas, donde el conejo tiene menos comida, ha forzado al animal a acumularse en el retamar. Sería un tema de estudio, pero que la cantidad de conejos existente en grandes zonas del parque es muy alta es innegable.
¿Y cuál es el efecto de los conejos sobre las retamas? Para saberlo basta con observar las parcelas de exclusión que se han instalado en la misma zona de Cañada Blanca. En su interior es posible ver bastantes retamas jóvenes, e incluso plántulas, cosa que no vimos fuera de estas parcelas en cuatro horas de camino. ¿Y sobre a biodiversidad? El hecho de que esta diversidad aumente en zonas pedregosas o inclinadas, donde al conejo le cuesta más entrar, ya es una pista, pero otra es la presencia de otras especies refugiadas entre las ramas secas de las retamas muertas, como se refugian las esparragueras o cornicales entre las pencas de los cardones en las zonas bajas.
Conclusión: aunque no se hable de él el problema persiste, y al menos una de sus causas es la proliferación excesiva de conejos en el Parque Nacional. Algo hay que hacer. NO se olvide que es un Parque Nacional y que la prioridad en éstos es la preservación de la naturaleza, no su uso cinegético, apícola o turístico. Y si no se quiere que sea así, pues que se le quite la categoría de Parque Nacional y problema resuelto.

 Dos imágenes de grades letrinas en la zona de Cañada Blanca ambas utilizadas esa misma noche.

 Un ejemplar de Nepeta teydea se refugia de los herbívoros entre las ramas secas de una retama muerta.
 Escarbaduras de conejo debajo de una hierba pajonera, buscando raices frescas como alimento.

 Escarbaduras junto a una letrina. El sustrato blando de los campos de piedra pómez favorece la acción de estos conejos y la erosión del suelo.

Camino transitado por conejos, tal como denotan las huellas que se alinean junto a la señal clavada en el suelo.

 En las zonas pedregosas como este frente de colada es el único lugar donde pueden verse taginastes rojos y otras especies propias de la vegetación del Parque Nacional.

 Típico aspecto de una retama en la zona visitada. Las ramas más bajas han sido ramoneadas dejando el paso libre hasta el tronco principal de la retama. Si afectan a este tronco la retama se empezará a secar desde el interior al interior, dando lugar a las características retamas en forma de "atolón" que pueden verse en las fotos de satélite anteriores.

Rama de hierba pajonera ramoneada por conejos la noche anterior. Esta costumbre ya la vimos en los conejos sobre otras especies, como sobre Lotus kunkelii en el SIC de Jinámar.

Parcela de exclusión cercana al Parador Nacional.


Imágenes de retamas jóvenes e incluso plántulas muy pequeñas en el interior de la parcela de exclusión. Estos son los únicos sitios donde vimos ejemplares tan jóvenes en todos los días que estuvimos de visita en el Parque Nacional.

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