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domingo, 23 de julio de 2017

Arbutus xandrosterilis: un híbrido entre Arbutus canariensis y Arbutus unedo que sigue aumentando su distribución.

En 1993 se describió Arbutus xandrosterilis, el híbrido natural entre el madroño canario (Arbutus canariensis) y el madroño mediterráneo (Arbutus unedo) en la zona entre El Acebiñal y Las Raíces, en el municipio de La Esperanza (Tenerife) (confirmar en Arbutus xandrosterilis, a New Interspecific Hybrid between A. canariensis and A. unedo from the Canary Island. M. Salas Pascual, J. R. Acebes Ginovés and M. del Arco Aguilar, Taxon 42(4) (Nov., 1993), pp. 789-792).En aquel momento encontramos unos 5 ejemplares que claramente eran híbridos entre ambas especies. En la zona crecían entre 5 y 10 ejemplares de Arbutus unedo, algunos de gran tamaño, y no encontramos ejemplares de Arbutus canariensis, salvo un grupo plantado a unos 3 km en la carretera próxima.
Este año se cumplen los 25 años de su localización. Hasta hoy lo más significativo para las especies tratadas en esta entrada han sido dos hechos principales:
* En 2003 se realizó un proyecto de control de especies introducidas en el Paisaje Protegido de Las Lagunetas que incluía esta especie (Estudio no publicado elaborado en 2003 titulado "Proyecto de control de especies vegetales exóticas invasoras en los Espacios Naturales Protegidos Forestales. T-29 Paisaje Protegido de Las Lagunetas."). Tras este proyecto según https://www.miteco.gob.es/gl/biodiversidad/temas/conservacion-de-especies/arbutus_unedo_2013_tcm37-69808.pdf, se eliminaron la mayor parte de los ejemplares de Arbutus unedo.
* Desde entonces se han realizado diversas campañas de repoblación de toda la zona con especies autóctonas, entre las que destacan muchos ejemplares de Arbutus canariensis. Debido a esto y a la progresión natural de la especie, en toda la zona donde habitaba el híbrido son hoy abundantes los individuos jóvenes del madroño canario, desde los recién plantados hasta árboles de 5-8 m de altura.

   Pero lamentablemente todas estas actuaciones no han conseguido eliminar ni a los ejemplares de madroño mediterráneo ni la existencia de híbridos entre ambos.
   Por lo visto en una visita realizada hace pocas semanas a la misma zona donde se encontró el híbrido por primera vez, la presencia del madroño canario ha aumentado en gran medida, siendo ya una especie común en el sector, y los madroños mediterráneos son ya muy raros, limitándose a algunos tocones rebrotados y a algunos ejemplares jóvenes que pueden ser incluso híbridos muy similares a Arbutus unedo. Los híbridos son más abundantes ahora que hace 25 años. Algunos han crecido hasta convertirse en árboles corpulentos. Pudiéndose encontrar toda una gama de ejemplares intermedios entre ambos parentales.
   Este caso deja clara la dificultad de eliminación de una especie introducida y de sus híbridos.
Acompañan a esta entrada varias fotografías de Arbutus xandrosterilis, de la variabilidad de las hojas de estos híbridos, con relación a la de los parentales, y una imagen de la zona que ocupa hoy este híbrido y que visitamos.

 
 Diversidad foliar de Arbutus xandrosterilis. Las hojas de los extremos son de los parentales, A. canariensis a la izquierda y A. unedo a la derecha.
 Tronco de un ejemplar adulto de Arbutus canariensis. La corteza es lisa y suave, y con el tiempo, se desprende en láminas finas, como se ve en la imagen siguiente


 Corteza de Arbutus xandrosterilis. En su color puede ser similar a la de Arbutus unedo, imagen inferior, o más parecida a la del madroño canario, como la de la imagen superior, pero siempre mantiene la rugosidad y las escamas alargadas.

Corteza y tronco de Arbutus unedo. En la zona de la Esperanza no vimos ya ningún ejemplar de grandes dimensiones, por lo que traemos aquí una imagen de Arbutus unedo de la población de El Montañón, en San Mateo, Gran Canaria.

 Los ejemplares de Arbutus unedo de La Esperanza son jóvenes o rebrotes, como el que se aprecia en la imagen.


 Zona próxima a Las Raices con abundancia de Arbutus canariensis.

 Hojas y ramas terminales de Arbutus xandrosterilis. Sin pelos glandulares.

 Flores e inflorescencia de Arbutus canariensis. Nótese el abundante tomento glandular y el porte erecto de la misma.

 Flores e inflorescencia de Arbutus unedo. Más pequeñas, péndulas y sin pelos glandulares.

Flores e inflorescencia de Arbutus xandrosterilis. Aunque es muy variable, como en cualquier híbrido, se caracteriza por su porte colgante, menor tamaño de las flores y pelos glandulares casi inexistentes. La abundante ramificación de la inflorescencia, como se aprecia en la imagen, es un caracter que no se muestra en todos los individuos.
 Zona prospectada donde pueden encontrarse ejemplares dispersos de A xandrosterilis y A. unedo.
Arbutus unedo también está citado como asilvestrado en Gran Canaria, además de encontrarse varios ejemplares cultivados. Se está estudiando ahora la presencia del híbrido, Arbutus xandrosterilis, en esta isla.

sábado, 14 de enero de 2017

De traslocaciones, híbridos y mucha pasta. Híbridos de Echium wildpretii.

Las traslocaciones son introducciones de especies o subespecies alóctonas, emparentadas con las autóctonas. En los archipiélagos como el Canario, se ha utilizado este término para denominar a las introducciones de especies de una isla en otra, y ya ha sdo objeto de varias entradas en este blog (ver 
http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/search/label/traslocaciones). Claros ejemplos son la introducción de especies de los géneros Limonium y Echium de una isla a otra: Limonium arboreum en Gran Canaria, Echium decaisneis en Tenerife, etc. O incluso en una misma isla, la introducción de una especie en el territorio de otra, como ocurre con Schizogyne sericea y S. glaberrima en Gran Canaria. El peligro más claro de estas traslocaciones es la hibridación entre estas espcies traslocadas y las autóctonas, de la que ya se han dado múltiples casos (hibridación entre Schizogyne sericea y S. glaberrima, entre Echium decaisneis y E. simplex, etc.). La hibridación de dos especies es un fenómeno que puede hacer peligrar la pureza genética y el futuro de una especie, la de territorio más reducido, como ocurre con la palmera canaria y la datilera. Pero que también abre posibilidades de aplicación en otros campos como la agricultura y la jardinería. Gran parte de los cultivos actuales derivan de la hibridación, natural o forzada, de diferentes variedades o especies.
     Todo esto viene de una visita a la cumbre de Gran Canaria, donde desde hace años se utiliza como ornamental el taginaste rojo del Teide, Echium wildpretii. Este endemismo de las islas de Tenerife (la subespecie wildpretii) y La Palma (subespecie trichosiphon), se ha asilvestrado en las proximidades de donde se ha plantado (Llanos de la Pez, Cruz de Tejeda, Hoya del Gamonal). Y lo que es más interesante, se ha hibridado con el endemismo local Echium decaisneis, dando lugar a ejemplares ramificados, con hojas de aspecto intermedio entre los progenitores. De momento no hemos visto las inflorecencias, pero los restos obsrvados de las de años anteriores nos muestran unas inflorescencias cilíndricas también de forma intermedia entre las de sus padres. Falta observar el color de las mismas.

 Aspecto del híbrido entre Echium decaisneis y Echium wildpretii, de gran tamaño en las cercanías de la Cruz de Tejeda.

Híbrido y ejemplares de Echium wildpretii. La inflorescencia seca y las hojas del híbrido muestran caracteres intermedios.

     Todo esto no es nuevo. Lo que nos llamó grandemente la atención es el resultado de la búsqueda en la red de información sobre las hibridaciones de Echium wildpretii. Resulta que existen muchas páginas que venden semillas de lo que denominan "pink fountain", un presunto híbrido entre Echium wildpretii y Echium pininana, un raro endemismo palmero. Algunas de estas páginas son:

     y si realizamos una búsqueda de este presunto híbrido en google imágenes, nos aparece la siguiente pantalla:
      Una imagen colorida de una gran variedad de taginastes aparentemente híbridos entre Echium wildpretii, Echium euberianum, Echium pininana y Echium simplex. Los ejemplares similares a Echium wildpretii pero de coloración azul pueden verse en la naturaleza, en Las Cañadas del Teide, y se describen como híbridos entre Echium wildpretii y E. auberianum. Los de coloración rosada pueden ser la subespecie palmera de Echium wildpretii, pero si la inflorescencia tiene hojas largas, sobresalientes, como ocurre en E. pininana la cosa se complica.
     No sólo está en cuestión la utilización económica de endemismos en peligro de extinción, sin control, sino que estos híbridos puedan llegar a Canarias y montarse una buena. En unos años podemos tener serias dificultades para reconocer estas especies.
     Se hace necesario un control del comercio y la entrada de estas plantas en las Islas, de una mayor vigilancia sobre la traslocación de especies entre islas y de un esclarecimiento de la legalidad de estas prácticas comerciales.



lunes, 10 de marzo de 2014

Sobre el empleo de híbridos del género Aeonium como plantas ornamentales en Canarias

Ya se han tratado en este blog los temas de las traslocaciones e hibridaciones como importantes problemas para la biodiversidad de las Islas Canarias. Las traslocaciones son el transporte y cultivo de plantas de un territorio a otro. Estas traslocaciones pueden ser reintroducciones (si se emplea una especie que ha desaparecido del territorio), reforzamientos (si se utiliza para aumentar el número de individuos de una población determinada), o simplemente introducciones (si la especie introducida no es autóctona de la zona donde se planta). En Canarias se emplea este término usualmente para denominar a la plantación de especies autóctonas de unas islas o de una parte de éstas, en otras islas o en zonas donde no son naturales. Por ejemplo, cuando se cultiva el tajinaste rojo del Teide (Echium wildpretii) en la isla de Gran Canaria, el tajinaste blanco grancanario (Echium decaisneis) en Tenerife, etc. En este caso, al problema general de cualquier introducción de especies alóctonas, se suma la posibilidad de hibridación con las especies locales.
Este caso ha sido denunciado varias veces desde esta tribuna (ver http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/search/label/traslocaciones). Pero hasta ahora, los casos señalados se referían a la traslocación de especies, y ahora a esto se suma el uso de híbridos de especies autóctonas (o no) en jardinería.
Se trata en esta ocasión del uso de variedades híbridas del género Aeonium en el ajardinamiento de parques públicos de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Este tipo de híbridos de Aeonium son muy comunes en jardines europeos y peninsulares (ver por ejemplo http://davesgarden.com/guides/articles/view/1058/), pero su empleo en las islas puede producir algunos problemas y sobre todo nos plantea muchas dudas. Los que se han localizado son dos: uno híbrido entre Aeonium simsii y Aeonium arboreum forma 'Zwartkop'; y un segundo híbrido denominado Aeonium haworthii ‘Kiwi', híbrido de Aeonium haworthii, endemismo tinerfeño, y otra especie desconocida (quizá también la forma atropurpurea de Aeonium arboreum).
Son quizá las formas híbridas de este género más frecuentes en jardinería. El problema es que esto no es Londres ni Madrid, y aquí crecen silvestres los parentales de ambas formas, lo que implica el peligro de introducir genes alóctonos en las poblaciones naturales. En Las Palmas de Gran Canaria o sus cercanías sólo crece de manera natural Aeonium arboreum (=A. manriqueorum), pero el uso de estas plantas en otros jardines de otros pueblos u otras islas, cosa que seguro está sucediendo ya, multiplica las posibilidades de hibridaciones y de desnaturalización de las poblaciones autóctonas del género Aeonium
Con mucha probabilidad, los encargado de la jardinería de la ciudad de Las Palmas no saben lo que están haciendo, aunque no sé si saber esto nos deja más tranquilos.
Desde aquí rogamos que no se sigan empleando en jardinería, especies que puedan plantear problemas con la flora local, ya sea por su capacidad invasiva, por su capacidad de hibridación con las plantas autóctonas, o por cualquier otra circunstancia.






 Aeonium simsii x arboreum 'Zwartkop'

 
 Aeonium haworthii "kiwi"
  Terraplen del Paque Doramas, en el centro de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria

Jardinera con Aeonium simsii x arboreum en el mismo Parque anterior.

lunes, 9 de febrero de 2009

Las especies exóticas y el lobo de Walt Disney

El amigo Carlo Morici me envía un par de fotografías de una palmera híbrida (Phoenix canariensis x Phoenix dactylifera), sobre la que crecen ejemplares de Davallia canariensis y gomereta (Aeonium lindleyi). Estas imágenes que quí se ven, nos mueve a ambos a una reflexión sobre nuestra tendencia a la catalogación de las especies en buenas y malas.
En ecosistemas en ocasiones tan alterados como los que pueblan nuestras islas las especies presuntamente invasoras pueden reemplazar a las autóctonas y ofrecen una serie de hábitats que facilitan la regeneración del ecosistema. Eso es bien visible en la palmera que se ve en las fotos que amablemente me envía, o en los castañeros de las medianías. En ambos casos las especies alóctonas no sólo sirven de soporte. Cumplen así una labor ecológica de alto valor.
El problema de las etiquetas está en nuestras cabezas, en que catalogamos a una especie como exótica y automáticamente le otorgamos una cualidad peyorativa que la planta no posee. Como los lobos en las películas de Walt Disney. Pero ese es un problema nuestro y no de las plantas. En resumen, esas palmeras, castañeros, etc., ofrecen oportunidades a otras especies, animales o vegetales, que no podemos menospreciar, y que debemos tener muy en cuenta para futuros planes de erradicación o simplemente de control.
Gracias de nuevo Carlo y un abrazo.

domingo, 28 de septiembre de 2008

En casa del "enemigo"

Ayer fui a visitar la casa del "enemigo", es decir, visité un vivero de plantas ornamentales para comprar un jazmín. Cualquier persona interesada por las plantas invasoras llevaría una cámara de fotos para verle la cara a los próximos invasores, y así lo hice. La verdad es que, salvo las imprescindibles: Cortaderia selloana, Washingtonia robusta y W. filifera, Cyrtomium falcatum y poco más, la mayor parte de las plantas que allí se vendían difícilmente pueden considerarse potencialmente invasoras (son plantas de interior y con muchos requerimientos hídricos). También había plantas autóctonas: dragos y cardones, además de palmeras, presuntamente canarias. Sólo me llamaron especialmente la atención dos especies, una retama, muy probablemente Cytisus scoparius (en el cartel ponía cytiso), y el durillo peninsular (Viburnum tinus). Este último podría ser el más problemático al poder hibridarse con nuestro follado (Viburnum rigidum).
Sería deseable que existiese un listado de plantas exóticas que no pudiesen comercializarse en las Islas, y revisarlo cada poco tiempo ya que cada vez alcanzan nustro territorio una mayo diversidad de especies exóticas, muchas de ellas potenciales invasoras.

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Las especies invasoras en el año internacional de la Biodiversidad