En esta época del año florecen dos enredaderas de la familia de las asteráceas de abundante y espectacular floración: Delairea odorata y Senecio angulatus.
En una entrada antigua de este mismo blog ya señalábamos las diferencias entre ambas especies, a la que en algunos puntos del norte grancanario se añade la muy similar Senecio tamoides (http://invasionesbiologicas.blogspot.com/2012/01/delairea-odorata-senecio-angulatus-y.html).
Hablamos ahora exclusivamente de Delairea odorata (=Senecio mikanioides), la más invasiva de las tres. Esta enredadera orginaria de sudáfrica, a pesar de que en ocasiones se conozca como hiedra alemana, pasa desapecibida casi todo el año, hasta que florece y entonces se hace claramente visible.
Las hojas son lobuladas y en la base de su peciolo tiene unos apéndices en forma de orejas, cosa que también le diferencia de Senecio angulatus y que sirve para determinarla cuando no está en flor.
La capacidad invasora de esta enredadera se basa en su capacidad de crecer sobre otras plantas, zarzas, árboles, hasta ahogarlas. Sus tallos enraizan con facilidad, produciendo estolones y esquejes. En la Península Ibérica, donde también está presente y es invasora (cornisa cantábrica, desde Euskadi hasta Galicia, Portugal y zonas interiores de Cáceres), no fructifica (https://floradegalicia.wordpress.com/2018/07/14/delairea-odorata/), y en Canarias, al menos en Gran Canaria, las semillas provistas de largos vilanos se producen en febrero.marzo, aunque desconocemos si son viables.
Esta especie se encontraba en el Listado de especies exóticas con potencial invasor (ANEXO II) del Real Decreto 1628/2011, de 14 de noviembre, por el que se regulaba el listado y catálogo español de especies exóticas invasoras, derogado por el decreto que actualmente está en vigor (Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, por el que se regula el Catálogo español de especies exóticas invasoras). Pero el carácter invasor de esta planta y la fragilidad de los ecosistemas invadidos (monte verde, laurisilva) hace pensar en que debía incluirse en este catálogo nacional. Si no es así, al menos debería tener consideración de invasora en el catálogo canario de especies exóticas que ahora mismo está en elaboración.
En Gran Canaria se citó por primera vez hace ya tiempo, en 1926 por Lindinger, y hoy es frecuentísima entre Teror (Las Rosadas, Osorio), Firgas (Montaña de Firgas, Bco. de Azuaje, Las Madres) y Valleseco (Bco. de a Virgen, Caidero Levantiscos, Finca La Alcantarilla).
Es importante su valor fitofarmacológico, ya que contiene un alcaloide, la mikanoidina, una escopina, alcaloide tropano, familia química constituida por otras sustancias más populares como la cocaina, la atropina y la escopolamina (Adams, Roger; Gianturco, Maurizio (1957). "Senecio alkaloids: mikanoidine, the alkaloid from Senecio mikanoides". Journal of the American Chemical Society. 79: 166–169). Este alcaloide, como otros presentes en otras especies del género Senecio, es un tóxico hepático de valor acumulativo, produciendo graves transtornos a los animales que llegan a comer esta planta, llegando a la muerte (http://www.agrarias.unlz.edu.ar/archivos_descargables/biblioteca/LIBRO%20FORRAJERAS%20DEL%20DELTA%20-%20Rossi%20et%20al.%202014-2.pdf)
