Ya se ha reflexionado muchas veces en este blog sobre la diferencia que existe entre especies invasoras y especies introducidas. Para lo primero es necesario que se demuestre que la especie en cuestión crea problemas en los ecosistemas naturales o seminaturales de un territorio. En la mayoría de los casos, como no conocemos todos los efectos que produce la existencia de una determinada especie en la zona donde aparece resulta que, salvo en casos muy claros (Opuntia, Arundo, Pennisetum, etc.), no sabemos si una planta es invasora o sólo puede clasificarse de exótica introducida.
Por esto son imprescindibles trabajos que nos expliquen la relación que existe entre las plantas exóticas introducidas y el resto de elementos del sistema donde aparece.
Hasta ese momento nos contentaremos con anunciar la presencia de especies exóticas introducidas en nuestros campos, como son las tres que añadimos en esta entrada. La primera una vieja conocida que aumenta su presencia en las medianías de Gran Canaria, Nicandra physalodes; la segunda, Galinsoga quadriradiata, una pequeña hierba americana conocida hasta hoy en ambientes ruderales y herbazales nitrófilos de Tenerife y La Gomera, que empieza a localizarse en Gran Canaria, de donde procede la imagen; e igual ocurre en Leonotis nepetifolia. Ambas especies no están citadas en la Lista de Especies Silvestres de Canarias (Hongos, plantas y animales terrestres) (http://www.gobcan.es/cmayot//medioambiente/centrodocumentacion/publicaciones/libros/biodiversidad/013.html), son pues la primera vez que se citan para Gran Canaria.
Leonotis napetifolia. Secándose ya tras los últimos meses sin lluvia.Nicandra physalodes cubriendo el fondo de un barranco de las medianías de Gran Canaria, compartiendolo con Echium decaisneis, Bryonia verrucosa, Rumex lunaria, Bosea yervamora, etc.)
Galinsoga quadriradiata. Se diferencia de su congénere Galinsoga parviflora por la presencia de pelos gglandulosos en tallos, pedúnculos de los capítulos y hojas.