martes, 29 de diciembre de 2015

Efecto de la depredación de los conejos sobre la hierbamuda de Jinámar (Lotus kunkelii). ¿Quién dice que el conejo europeo no afecta a la conservación vegetal?

Desde hace varios años se viene realizando en el Sitio de Interés Científico de Jinámar, en la costa Gran Canaria, el rescate de una de las especies más amenazadas de la flora canaria, la hierbamuda de Jinámar (Lotus kunkelii). Esta especie vive restringida a una estrecha franja de terreno entre la autopista que une Las Palmas de Gran Canaria con el Este y Sur de la isla y el mar. Vivía en el sistema arenoso que existía en la desembocadura del Barranco de Jinámar. Sistema que quedó arrasado completamente durante los años 50-80 por la extracción de áridos y el posterior vertido de escombros. La planta se creyó extinguida durante unos años hasta que Mary Anne Kunkel la redescubrió en 1973 en una loma cercana. En dicha loma se mantiene hasta la actualidad una población fluctuante de entre 40 y 75 individuos. Ya comentamos en una entrada de este blog la actuación realizada para proteger a parte de estos ejemplares dentro de jaulas para que no se los comiesen los conejos (ver http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/search/label/Lotus%20kunkelii).
La principal  actuación fue la plantación de miles de ejemplares de Lotus kunkelii a finales de 2013 (ver http://www.laprovincia.es/gran-canaria/2013/11/24/cabildo-planta-1500-semillas-endemismo/573422.html). Hoy, dos años después de esa plantación y a pesar de que cada parcela se vallase para evitar la entrada de conejos, estos animales están causando estragos en la incipiente población que se puede estar generando a partir de esas plantaciones.
Es necesario actuar para que no peligre todo el trabajo realizado hasta ahora.
Y otro dato para aquellas personas que puedan pensar que las plantas canarias, con el paso del tiempo, se han adaptado a la presencia de herbívoros como el conejo europeo o las cabras. Resulta que las plantas del género Lotus pueden producir unas sustancias (glucósidos cianogénicos) que derivan en sustancias tóxicas. Pues bien, Lotus kunkelii no las produce (confirmar en http://mdc.ulpgc.es/cdm/ref/collection/botmaca/id/244), por lo que es perfecta para los herbívoros, y eso que llevan más de 2000 años comiéndosela.
Conclusión, o controlamos los conejos o nos quedamos sin Lotus kunkelii y sin el dinero que ha costado intentar preservarlo.

 Ejemplar de la población natural "protegido" por una jaula de la depredación de conejos

 Parcela preparada para la plantación en 2013

 Ejemplar comido por conejos. Depredan las ramas más jóvenes. En ocasiones cortan las ramas y no las comen, dejándolas en el suelo.

 Cuando se corta el tallo principal, la planta rebrota generando una ramificación desde la base en forma de estrella.



 Tras varios años de depredación, el ejemplar se reduce a una almohadilla de pequeñas hojuelas sin apenas posibilidades de rebrotar.

 
Compárese con un ejemplar de dos años que no ha sido afectado por los conejos. Las últimas 4 imágens se tomaron el mismo día. ¡Hay o no hay afección de Lotus kunkelii por los conejos!!

23 comentarios :

Anónimo dijo...

Supongo que el alcorque y los riegos continuados así como el aporte de terreno seleccionado algo habrán tenido que ver ;). Así mismo creo que el problema de la predación por conejos no es precisamente la mayor amenaza que ha tenido esta especie.
Y a parte de todo esto... nadie duda ya del impacto de los conejos, la cuestión radica en que se pueda considerar estable la población y pervivencia en el tiempo de esta especie de planta bajo la presión de los conejos. Efectivamente en términos biológicos, 2000 años de evolución no son nada (o quizá sí... no hay más que ver las múltiples especies que hemos modificado los humanos en períodos más cortos de tiempo especialmente mediante la ganadería y la agricultura).

Pero la esencia de esta cuestión cuando se habla de los 500-1000 o los años que lleve el conejo en este territorio no radica en la posible adaptación que puedan experimentar las especies vegetales autóctonas, sino en el hecho de que tras un período como ese, posiblemente las especies que siguen existiendo es que han demostrado que son capaces de lograr su supervivencia a pesar de la presión de este herbívoro. Que su desarrollo sería mayor sin la presencia de herbívoros... o que los nichos ecológicos óptimos para albergarlas varían... por supuesto, pero ¿acaso cree usted que no tendremos retamas en el Teide dentro de 25-30 años por mucho que así se manifieste en los modelos numéricos de los supuestamente entendidos...??

Marcos Salas Pascual dijo...

Hola Anónimo. Gracias por su participación en el blog. Seguro que todo tiene que ver con todo, pero hoy por hoy la mayor y casi única amenaza que tiene esta especie (descontando la falta de hábitats donde pueda desarrollarse) es el efecto de los conejos. En el pasado tuvo otras más, pero ahora parece que es esta. Usted dice "la cuestión radica en que se pueda considerar estable la polación y pervivencia en el tiempo de esta especie de planta bajo la presión de los conejos". ¿Y si resulta que no es estable (como parece), que la presión de los conejos impide su expansión y le conducirá a un cuello de botella genético que acabará por extinguirla? ¿Hay que elegir entre una especie única el Mundo y los conejos? Todo esto sabiendo que los conejos son animales exóticos en nuestras islas y cuya única razón para mantenerse aquí es su uso recreativo como animales de caza, y que quizá llegarían a extinguirse si no se soltaran nuevos individuos todos los años. También dice que las especies que han soportado la presión no los conejos son las que soportan esa presión. Pero nuestra misión no es que las especies en peligro lo estén siempre, sino que alguna vez salgan de ese estado. El caso de Lotus kunkelii es paradigmático. Se refugia en una ladera donde al parecer, por su proximidad al mar, salinidad, etc., el conejo merodea menos, pero el lugar es tan reducido e inestable, cualquier desprendimiento, riada, o accidente natural puede acabar con buena parte de sus efectivos. ¿Quién tendrá la culpa entonces de su extinción el efecto que le dió la puntilla o el conejo que la arrinconó en ese diminuto espacio? No es tan fácil. Y no me meto en cosas que no controlo. Lo de la retama ya tendrá quién lo explique. En el caso de Lotus kunkelii, y de muchas otras especies, el control de herbívoros es necesario.
No es cuestión de elegir entre conejos y especies en extinción.
Un saludo y gracias de nuevo por su participación.

Anónimo dijo...

Hombre, por favor... decir que ha sido el conejo el factor que ha recluido a esta planta a un reducto tan minúsculo me parece como mínimo una tergiversación harto interesada. Rodeada por la autovía, centros comerciales, terreno antropizado y sometido a desmontes, rellenos antrópicos, etc, tránsito de coches... y por otro lado el mar... ¿que la presión de los conejos impide su expansión?? ¿en serio? lo que impide su expansión fundamentalmente son todas estas cosas antes mencionadas y en ese sentido veo que las medidas a desarrollar son muy justas, poco más allá de convertir ese espacio en un jardín o huerta de lotus kunkelli donde hasta el suelo se pretende modificar a conveniencia de esta especie...

Es obvio que no se espera por nadie que las especies en peligro sigan estándolo perennemente, pero hay que entender la fragilidad y enorme diversidad del territorio canario, con sus múltiples y variados ecosistemas, y es que en muchos casos debido a nuestra nefasta gestión urbanística a lo máximo que podemos aspirar es a encontrar un mínimo equilibrio. y si una planta ha soportado durante 500 años la presión de herbívoros como el conejo, no significa que halla desarrollado mecanismos evolutivos que le permitan adaptarse a este animal, sino que muy posiblemente se han dado condiciones para que dicha especie (a pesar del lastre que supone la presencia del conejo) pueda seguir reproduciéndose... porque hasta dónde yo se, la mayoría de esas plantitas han nacido y se han reproducido bajo la presión de estos animales durante al menos los últimos 400 años. No creo que sea una especie tan longeva como para que los únicos individuos silvestres que quedan en Jinamar ronden ya los 500 años

Así mismo, en el caso de la lotus kunkelli, tal y como usted dice, el peligro se debe a estar circunscrita a un único espacio, el principal peligro es que una riada, desprendimiento o circunstancia inesperada produzca un gran número de bajas, pero la solución para ello no pasa por quitar a los conejos, sino por buscar nuevos lugares potenciales que puedan albergar poblaciones de yerbamuda y que a ser posible en el pasado las hayan albergado... y eso como usted muy bien sabrá, es de extrema dificultad... y no por culpa de los conejos, sino de nosotros mismos que hemos machacado brutalmente el territorio en nuestro afán consumista.

Marcos Salas Pascual dijo...

Hola de nuevo Anónimo (que por cierto sabe muchas cosas para ser anónimo, je, je).
No digo que el conejo sea la unica causa de la situación actual de esta especie, pero sí es la que hoy impide realizar lo último que propone, y que también creo que es la solución para la planta, encontrar nuevos lugares para su establecimiento. Eso es lo que se pretende. De momento se ha plantado en el propio SIC, pero es en ese propósito donde el conejo incide. En resumen, sin un control del conejo será muy difícil, por no decir imposible, posibilitar que la población de Lotus kunkelii se expanda, primero recuperando las zonas del SIC donde hace 40-50 años existían ejemplares,y también reintroduciéndola en otros enclaves donde la planta pudo vivir. Pero para lograr esto es necesario controlar a los herbívoros. No entiendo por qué tenemos que resignarnos a que muchos de los esfuerzos conservacionistas, humanos y económicos, se frusten por la acción de unos animales exóticos cuyo único valor es servir de distracción a unas personas que se divierten matándolos. Aunque las plantas han soportado la presión de los conejos durante todo este tiempo, ¿no es hora ya de que dejen de soportarla? Sobre todo si la sociedad canaria ha decidido que la preservación y desarrollo de su medio natural sea una prioridad y una responsabilidad.
Un saludo y de nuevo gracias por su participación

Manuel Méndez dijo...

Buenas nuevamente.

Muchas gracias por el cumplido, pero se lo poco que cualquier ciudadano con un poco de interés puede saber.

Voy a volver a insistir en el mismo tema, el principal problema para la recuperación de la Lotus kunkelii no es el conejo, el principal problema es que su entorno ha sufrido una degradación brutal, a día de hoy la principal amenaza para esta especie radica en que la mayoría de hábitats potencialmente aptos para albergar poblaciones de esta planta han sido hormigonados o asfaltados.

Si fuéramos realistas y procurásemos ante todo evitar caer en la demagogia, deberíamos reconocer varias cuestiones:

- La primera es que la erradicación del conejo no es viable, es decir se pueden tomar muchísimas medidas para su control, pero su completa eliminación no es posible, ergo, es mucho más "factible" demoler un centro comercial y regenerar toda la zona diseñando un bonito jardín de Kunkelii (que es lo que se está haciendo actualmente dentro de la zona de actuación), que erradicar una especie introducida como el conejo.

- Segunda cuestión, la lotus kunkelii ha convivido durante al menos 500 años con los conejos, esto no implica que por selección de la propia especie pueda haber desarrollado mecanismos de defensa ante la predación por herbívoros, sino que por las propias condiciones del entorno (poco apto para grandes densidades de este animal) las propiedades de la planta, etc se puede garantizar la pervivencia en el tiempo de esta planta. Usted comentaba que no es razonable tener una especie al borde de la extinción perennemente... le aseguro que la capacidad de resiliencia de una especie como ésta, queda mucho más limitada por su escasa implantación en el territorio que por la presencia de un animal con el que lleva conviviendo 500 años. Mientras perdure el grado de antropización tan extremo en ese área la especie continuará siempre en peligro de extinción, independientemente de que se erradiquen o no los conejos en esta isla. Usted mismo lo dijo, cualquier riada, desprendimiento... etc ¿es eso un problema derivado de la presencia de los conejos? o ¿más bien es un problema de que la especie se encuentra en un emplazamiento muy específico y limitado?

Manuel Méndez dijo...

-Tercero: en un blog de divulgación científica como considero que es este (uno excelente además) creo que no es razonable encontrar una referencia tan sesgada, parcial e inexacta de la actividad cinegética como "personas que se divierten matando". Sería tan absurdo como considerar a quienes se esfuerzan por conservar nuestra biodiversidad como personas que se divierten erradicando especies invasoras... o personas que se divierten arrancando rabo de gato...

Así mismo... me parece poco acertado sugerir que los conejos "quizá llegarían a extinguirse si no se soltaran nuevos individuos todos los años" cuando usted es plena y absolutamente consciente de que eso no sucedería ni prohibiendo las sueltas, ni sobrecazandolos. Así como que la efectividad de dichas sueltas es muy limitada y en ocasiones perjudicial para las propias poblaciones de conejo.

-Cuarto... hasta donde puedo intuir, existe un componente ideológico fortísimo que explica publicaciones como esta...(que comprendo que allanan el camino a futuras labores de control del conejo por técnicos especialistas, con proyectos específicos y subvenciones y demás recursos). Lo que nos llevaría a actuaciones como el control de cabras en el oeste de Gran Canaria, dónde han tenido que traer a personal peninsular para desarrollar una acción que podría haber sido ejecutada por personas mucho más cualificadas y adaptadas a ese terreno como son los cazadores isleños. No he visto tampoco (o quizá lo ha habido y no me he enterado) ninguna solicitud por parte de los organismos encargados de la recuperación de la Kunkelii, hacia los colectivos cinegéticos para realizar por ejemplo labores de captura y traslocación de dichos conejos hacia zonas de Caza Controlada.

La sociedad canaria quiere conservar su patrimonio natural y su biodiversidad, pero también quiere conservar sus tradiciones y sus valores culturales, así como hacer uso de su territorio y poder disfrutar del derecho a habitar un entorno armonizando las prácticas cotidianas con la conservación medioambiental. La clave radica en armonizar los intereses de todos y para ello queda mucho trabajo por hacer.

Un saludo y enhorabuena por el excelente blog, aunque tengamos opiniones divergentes reconozco que hace un trabajo encomiable.

Marcos Salas Pascual dijo...

Hola Manuel (me alegro de que dejase de ser anónimo). Al final estamos más de acuerdo de lo que pueda parecer.
- En ningún caso he barajado la posibilidad de erradicar al conejo, sé que puede parecer imposible, pero sí he dicho, y repito, que son necesarias medidas para su control y eliminación en la zona donde se están realizando las acciones de reintroducción.
- Tampoco es posible eliminar el centro comercial, ni es conveniente crear un jardín de Lotus kunkelii, y se peleará lo posible para que no se escoja esa vía. La idea es ayudar a la comunidad para que pueda mantenerse Lotus kunkelii de manera natural (al menos lo más natural posible). La zona entre el centro de interpretación y la población natural es la más factible para ello, y es posible que ahí se amplíe la población natural si no se toca más esa zona y se controlan los conejos.
- No se está haciendo un bonito jardín de Lotus en la zona. Se regó durante un tiempo, se formó un banco de semillas, y ahora hay que ver cómo progresa la especie, sin añadir más impactos a los existentes, pero si el conejo se come lo que sale será imposible. Hay que controlarlo en el SIC.
- Eso en el SIC, pero como ya apuntamos ambos, para tener un mínimo de posibilidades de que el éxito de la reintroducción sea a largo plazo hay que buscar nuevas zonas de reintroducción, y en éstas también será necesario controlar el conejo, con un vallado lo más permanente posible, o con cualquier otro mecanismo.
Espero que quede claro mi planteamiento, el suyo lo entiendo a la perfección y lo comparto en gran medida. Lo que no alcanzo a entender es lo siguiente: aún sabiendo que el mayor daño no lo produce el conejo, ¿qué problema hay en evitar la parte del mismo que se deba a este animal? Efectivamente, la hipotética erradicación del conejo (que yo creo más posible de lo que usted piensa), tampoco acabaría con los problemas de la especie, pero es indudable que algún impacto le produce. ¿Por qué no evitarlo?
Un saludo y gracias por su participación

Manuel Méndez dijo...

Buenas tardes

Respecto a la viabilidad de una hipotética erradicación del conejo... hay que entender la realidad de la orografía insular, barrancos, volcán, terrazas abancaladas, nada que ver con por ejemplo Montaña Clara (la mayor superficie insular dónde halla sido erradicada una especie como el conejo) y compare dicha isla con Gran Canaria. La presión cinegética habría de ser tan constante, sostenidad en el tiempo e intensa y durante un período de tiempo tan grande, en toda la isla al mismo tiempo... que resulta demencial creer en el éxito de una iniciativa como esa.

Pero a pesar de las dificultades prácticas, existe otra muchísimo mayor, absolutamente insalvable y es que el conejo es una especie cinegética con un enorme valor para los cazadores insulares, por ello se trata de un recurso que hay que gestionar siempre atendiendo a dicho criterio y salvaguardando el derecho preexistente a desarrollar la actividad cinegética.

No es razonable argüir la imposibilidad de remover un centro comercial que a fin de cuentas desde un punto de vista cultural, social, medioambiental, etc tiene una importancia superflua mientras que se propone condenar a una actividad arraigada en la población como es la caza que tiene un gran valor social, cultural y antropológico. Máxime teniendo en cuenta que dicho centro comercial (junto con la antropización de dicho entorno) es el principal freno a la conservación de la Lotus Kunkelii.

La realización de vallados con mayor o menor éxito (como usted mismo ha reflejado en otras entradas de este mismo blog) ya se está desarrollando, no encuentro impedimento alguno para que sigan desarollándose este tipo de medidas en otros entornos de potencial expansión de la yerbamuda y creo que desde ningún sector ha habido oposición al desarrollo de este tipo de medidas.

Se trata así mismo de entornos inutilizados para la práctica cinegética. Intersticios o bolsas de vacío aisladas y no conectadas con otros espacios naturales de la geografía insular, si fuere viable un control total del conejo y lo consideran factible, no habría una gran repercusión en el mundo de la caza, es más les invito a ello y añado, que en la medida de mis posibilidades estaría dispuesto a activar los mecanismos que sean posibles para que se alcance un cierto grado de colaboración con el sector cinegético para que puedan estos últimos colaborar en la realización una labor de control del conejo en esos entornos de posible expansión de la Lotus Kunkelii, así al mismo tiempo se lograría poner a disposición de los cazadores de un recurso de gran valor para posibles traslocaciones en otros entornos de la isla dónde la caza sí este permitida y no suponga un grave conflicto para la conservación de otras especies.

Cuando se habla de armonizar los intereses de todos los canarios, no debe primar el ecologismo biocentrista por encima de cualquier otra concepción o punto de vista. Es vital buscar medidas de concenso y en la medida en que se pueda implicar a la población local mayor posibilidad de éxito tendrán estas labores de control (ya sean de conejos, gatos o cabras...) Por ejemplo... ¿qué piensan hacer en el oeste de Gran Canaria? ¿traeran a los expertos de Doñana cada año? Si la labor que desarrollaron no se perpetua en el tiempo, dentro de 3-4 años la población de cabras se habrá recuperado totalmente.

¿qué piensan hacer en Jinamar aparte de colocar un vallado en condiciones? ¿eliminar a los conejos? ¿cómo van a evitar que recolonicen la zona a través del Bco de Telde? Volvemos a lo mismo, o emplean vallados adecuados en determinadas zonas o el control ha de ser permanente.

Marcos Salas Pascual dijo...

Hola Manuel.
Bueno,al final queda claro el tema. Desde el mismo momento que se dice que la gestión de las poblaciones de conejos hayq ue realizarla "salvaguardando el derecho preexistente a desarrollar la actividad cinegética". Es decir, cazar es un derecho que tenemos todos. El que quiera cazar tiene derecho a hacerlo (siguiendo las normas y todo eso), y las entidades públicas tienen que ayudarle a ejercer ese derecho. Como cualquier otro derecho (el de expresión, educación, sanidad, etc.). No es ese el motivo de esta entrada y, aunque claramente yo no lo creo así (cuando chocan dos derechos debe prevalecer el interés general), no lo discuto ahora. Lo de las cabras ya se arreglará, y lo de erradicar al conejo con métodos de caza, hay otras, maneras más útiles, con las que yo, de momento, no coincido. Creo que si se deja de fomentar y favorecer, y con un sistema de capturas periódicas y sistemáticas, sí se puede eliminar, o al menos disminuir sus poblaciones en gran medida. Pero aquí sólo se trataba de poner de manifiesto el enorme efecto que hacen los conejos sobre las especies en vías de extinción y la necesidad de tomar medidas, y eso queda claro.
Un saludo y gracias

ecatala dijo...

El efecto del conejo frente a otros efectos que podríamos considerar mayores es como el famoso dicho ...

"tanta culpa tiene quien sujeta la pata, como quien mata la vaca"

ahora pensemos que el que mata la vaca son todas esas razones aludidas por Méndez

y

"el que sujeta la vaca", sería el simple conejo (una supuesta influencia menor)

pero ...

Si no hay quien sujete la pata, quien la quiere matar no consigue hacerlo


Ahora analicen la analogía y comprenderán los grandes efectos de "pequeños" factores


Saludos!

ecatala dijo...

"vídeo relacionado"

https://vimeopro.com/simbio/demos/video/33991222

Marcos Salas Pascual dijo...

Gracias ecatala por tu participación en el blog. Poco más hay que comentar que no se haya dicho ya, ahora es cuestión de que se tomen decisiones y se realicen actuaciones. Saludos.

Pedro García dijo...

Dejo por aquí una noticia para que la leas Marcos, aunque no tenga que ver con el conejo sino con la caza mayor en La Palma, tema que también da para debatir un buen rato: http://www.lavozdelapalma.com/2015/12/12/la-hipocresia-de-la-caza-mayor-en-la-palma/

Marcos Salas Pascual dijo...

Hola Pedro, y gracias por tu aportación al blog. No es el mismo tema pero sí es el mismo tema. Cualquier día habrá que tratar el tema de la caza en serio en estas islas.
Un saludo y Feliz año

Manuel Méndez dijo...

Buenas nuevamente.

Querría aclarar algunas cuestiones.

El origen de mis comentarios no es otro que rebatir la idea previamente expuesta en el artículo que planteaba que es el conejo el principal problema para la conservación de la Lotus Kunkelii (No estoy muy seguro, pero creo que el artículo ha sido editado en tal sentido para corregir esto que comento). Creo que es bastante realista decir que han sido muchos otros motivos los que han supuesto el declive de esta especie y creo que es así mismo bastante razonable exponer que mientras estos no se reviertan, por mucho que se controle al conejo, la Kunkelii siempre estará en cierto peligro de extinción.

También opino que debemos ser realistas respecto a la situación del conejo en Canarias, es inerradicable (no se si existe ese término...) y a pesar de que el SIC es un lugar muy acotado (y no es una zona de caza) pueden haber ejemplares de conejo continuamente filtrándose hacia ese lugar, el único método 100% eficaz son los vallados (espero que los técnicos responsables hallan aprendido a hacerlos, pues parece ser que tenían ciertos problemas con ellos hace un tiempo...) Otra medida son las capturas controladas... y es ahí dónde expuse en mi último comentario que contar con el colectivo cinegético sería una buena idea, eso no significa escopetas ni perros, etc... pueden ser jaulas trampa, redes, etc Les aseguro que incluso en esas lides están mucho más versados los cazadores. Pero no, no se involucra a la población (vean las cabras en el Oeste de GC) en la loable protección y conservación de nuestra biodiversidad que encima pretenden convertir en un derecho...

Esto lo digo atendiendo al caso específico de la Yerbamuda de Jinamar, porque es mucho más complejo incluir en el debate la realidad de toda la orografía insular.

Para que nos entendamos... por agarrarle la pata a una vaca, ésta no se muere... de hecho para ordeñarlas hay quien lo suela hacer y llegan a bien viejecitas... y si hay unos locos que disfrutan abrazando las patas de las vacas y han tenido siempre ese derecho a abrazarse a ellas, procuremos por otro lado no estar dándole machetazos a la vaca mientras le echamos la culpa a esos "románticos abraza-pata de vacas".

Vuelvo y repito, nadie ha negado el problema, sólo difiero con el enfoque y las soluciones adoptadas de manera general (con esta especie y con otras muchas).

Saludos y felices reyes

Marcos Salas Pascual dijo...

Hola de nuevo Manuel. Creo que hace muy bien en decir lo que piendsa y en aclarar lo que crea conveniente. Para eso está este foro que quiere ser totalmente libre, bajo las condiciones de respeto. Sólo añadir a lo ya aportado anteriormente, y relacionado con su último comentario, lo siguiente: la entrada no se ha editado, está igual ahora que cuando se colgó por primera vez. Puede ocurrir que en ocasiones leemos las cosas con rejuicios, y pudo pensar "otro que hace al conejo culpable de todo". Después de la discusión lo leyó con más "cariño" y vería que no es para tanto. Lo que sí es indiscutible (sólo hay que ir al SIC para comprobarlo, que la única razón que impide actualmente la expansión de Lotus kunkelii por la zona es la presión que jercen los conejos sobre la planta.
No entiendo bien la frase "...en la loable protección y conservación de nuestra biodiversidad que encima pretenden convertir en un derecho..." Parece decir que se pretende hacer un derecho de la conservación de la biodiversidad. Y eso es falso, no se pretender hacer, YA LO ES. Artículo 45 de la constitución española (todavía en vigor):
1. Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo.
2. Los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva.
3. Para quienes violen lo dispuesto en el apartado anterior, en los términos que la ley fije se establecerán sanciones penales o, en su caso, administrativas, así como la obligación de reparar el daño causado.

Preservar la biodiversidad es como llamamos ahora a defender y restaurar el medio ambiente, como dice el texto.
Por último, que el conejo no se pueda erradicar es discutible, pero sí se podrían reducir sus poblaciones para que su afección al medio sea mínima. Y el único motivo que impide ejercer este derecho y a la vez obligación, de todos, es el pretendido derecho de unos cuantos a cazar. Eso es lo que no entiendo. Pero creo que las posiciones ya están claras. Gracias de nuevo por sus comentarios y por la relectura de la entrada.
Un cordial saludo.

Manuel Méndez dijo...

Buenas nuevamente

1º Efectivamente, no era en la entrada dónde culpaba al conejo de ser la principal amenaza para la Lotus Kunkelii, sino en algunos comentarios, por ejemplo, en el primero en el que da usted una respuesta. Y veo que nuevamente lo vuelve a hacer, en este último comentario incidiendo en la misma idea, usted ha dicho:
"Lo que sí es indiscutible (sólo hay que ir al SIC para comprobarlo, que la única razón que impide actualmente la expansión de Lotus kunkelii por la zona es la presión que jercen los conejos sobre la planta."
Es discutible y mucho, de hecho en una magnitud tan grande como un centro comercial, una autovía, la antropización del suelo. Con conejos y sin conejos...¿a dónde se va a expandir?? ¿va a colonizar el asfalto?? ¿tan difícil es ver esto?

2º No existe el derecho a la conservación de la biodiversidad, por mucho que lo pretenda y por mucho que pretenda deducir eso de nuestra constitución.

De hecho queda considerablemente claro, "Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona..."

Se defiende en nuestra constitución una visión de la defensa de la naturaleza en función de las personas y de sus necesidades, es decir, lo que podríamos denominar como un ecologismo antropocentrista al contrario que las propuestas de carácter más biocentristas en las que puede encajar mucho mejor la conservación de nuestra biodiversidad, no se conserva según nuestra constitución la naturaleza porque sí, sino para generar entornos adecuados para el desarrollo humano.

Además, no se si alguna vez se lo ha planteado, pero los derechos por propia definición sólo son aplicables a las personas, únicos sujetos de derecho, ergo resulta tautológico hablar del derecho de una planta a no extinguirse. Igual de carente de sentido que hablar de derechos animales... (a lo sumo se podría hablar de obligaciones de las personas respecto al trato que se le da a los animales) pero ya ve, que hasta tienen su día y su declaración universal... De hecho queda patente todo esto en nuestra propia constitución, el punto 2 del artículo 45 no menta un derecho.

(continua en el siguiente comentario...) *Límite de caracteres

Manuel Méndez dijo...

(continuación del anterior comentario)

Seamos de nuevo realistas (y disculpe porque apele tanto a esto) pero el desarrollo de las personas no se verá lastrado en modo alguno si la Yerbamuda de Jinamar se expande, se extingue o pase lo que le pase.

Y ojo! no se confunda en absoluto respecto a mi punto de vista, soy un firme defensor de la conservación de nuestra biodiversidad y no me parece negociable permitir que se extinga porque sí ninguna especie, ninguna. Pero dejemos las cosas claras, no existe el derecho a la conservación de la biodiversidad. En cambio el derecho a desarrollar la actividad cinegética no es una pretensión como usted insinúa, sino una realidad constatable.

Es vital relajar todo el debate que existe sobre el conejo en Canarias y abordarlo con mayor rigurosidad y seriedad. Hay que emplear así mismo argumentos razonables. A mí también me gustaría regenerar toda la selva de Doramas... pero se da la casualidad de que prima el pretendido derecho de unos pocos a tener unas terrazas de cultivo en estado de semiabandono y sin apenas rentabilidad económica o productiva antes que "el derecho de todos" a regenerar esos entornos a su estado original... También me gustaría regenerar todo el maravilloso complejo de dunas de Maspalomas y devolverlo a su estado natural... pero ahí está el pretendido derecho de unos cuantos guiris de tumbarse al sol y achicharrarse y el de unos pocos empresarios de lucrarse con ellos... ya ve usted... ¿qué hacemos ahora??

La clave pasa por buscar soluciones armoniosas y saber maclar los derechos e intereses de todos... y eso cuando se habla del conejo o de la cacería en Canarias por parte de técnicos y científicos es algo que brilla por su ausencia.

En este mismo sentido, que la permanencia del conejo (aún a pesar de los efectos perjudiciales evidenciados que supone en muchas especies) y por ende la continuidad de una actividad como es la caza se pueden armonizar con la conservación de nuestras especies vegetales queda atestiguado por al menos 500 años de convivencia (convivencia, no adaptación).

Un saludo

Marcos Salas Pascual dijo...

Hola Manuel, como siempre gracias por sus comentarios. Seré breve por que creo que esto ya no da para mucho más. Cuando digo que Lotus kunkelii puede expandirse me refiero al SIC y a zonas cercanas donde puede plantarse porque hay datos de que existía allí (La Laja, La Restinga). En esas zonas su único enemigo es el conejo. En el propio SIC el número de ejemplares podría haberse triplicado si los conejos no se hubieran comido gran parte de lo que se plantó y de lo que está regenerándose. Y eso es así por que lo han visto mis ojitos y tengo fotos de cada uno de los ejemplares que crecen en el SIC (naturales y plantados).
Usted interpreta la constitución, pues yo también puedo hacerlo, lo de antropocéntrico o biocéntrico es cuestionable. No volvamos a la idea bíblica de que la naturaleza está para servirnos y para que nos sirvamos de ella. esa idea nos ha llevado al punto de no retorno en el que estamos.
Lo de que la caza es un derecho "constatable" no sé dónde lo ha leido, yo no conozco ninguna norma que lo diga. Preservar la caza no es preservar la cultura, como tampoco lo es preservar métodos de caza tradicionales o cazar animales que tradicionalmente se cazaban. La tradición no es ley, y no siempre es cultura. Si fuera así todavía estaríamos tirando cabras desde los campanarios. Efectivamente hay que replantearse el caso del conejo en Canarias. Saber cuánto nos cuesta a todos que se siga cazando y qué beneficios representa para la comunidad, no para algunos, sino para todos. Cuando podamos llevar a cabo esta discusión podremos ver en qué queda todo esto. Hasta entonces intentemos alcanzar acuerdos para que no perdamos nuestra mayor riqueza como canarios, nuestra biodiversidad.
Un saludo

Manuel Méndez dijo...

Buenas Marcos

Me quedo con sus palabras "En el propio SIC el número de ejemplares podría haberse triplicado si los conejos no se hubieran comido gran parte de lo que se plantó y de lo que está regenerándose"

Ergo existe un grado de regeneración a pesar de la presencia de los conejos, quizá sea 3 veces más lento de lo ideal, quizá existan 3 veces más bajas. Pero la especie se recupera a pesar de la presencia del conejo. Me quedo con esa buena noticia.

Respecto a la Constitución. No se trata de interpretaciones personales (la suya o la mía), sino de la interpretación que de la ecología y de la naturaleza hace nuestra constitución y esa es meramente utilitaria, lo cual teniendo en cuenta que es un documento que recoge fundamentalmente derechos y obligaciones de las personas es perfectamente lógico.

Fíjese, por ejemplo el 2º punto que usted mencionaba:
"Los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva."

Recursos naturales, es un término clave y se especifica que se gestionaran atendiendo primero que nada a la calidad de vida. Fíjese, la Lotus Kunkelii no es un recurso natural (más bien sería un sumidero natural de recursos... jejeje), en tanto que no presta ningún servicio a la población más allá del mero hecho de existir, desconozco si tenía algún uso tradicionalmente. En tal sentido, el conejo sí es un recurso (a pesar de ser una especie introducida) y así mismo se alude al concepto de solidaridad colectiva, clave para entender la necesaria armonía entre diferentes intereses, como puedan ser los suyos o los míos o del señor que tiene una finca y un cuarto de aperos reconvertido en vivienda de fin de semana en plena selva de Doramas.

Por último, hay cuestiones que es ridículo discutirlas, negar el valor cultural de la actividad cinegética me parece que supone introducir el debate en una línea desquiciante, es que si no se reconoce el valor cultural, antropológico, social de una actividad como es la caza pues apaga y vámonos. Desconocer el valor de una modalidad de caza única como la que tenemos en Canarias me parece así mismo pura ignorancia y una desafección profunda de nuestra cultura.

Mire, las cosas no se convierten en cultura o dejan de serlo porque nos gusten o dejen de gustar, en tal sentido también le reclamo mayor objetividad. Por ejemplo el toreo es una actividad que ni disfruto ni comparto (me reservaré mi opinión, pero dejemoslo en que no me gusta) pero jamás se me ocurriría emplear el hipócrita y absolutamente falso argumento de que el toreo no es cultura.

Así mismo que ponga en entredicho que la caza es un derecho constatable me parece que no tiene ni pies ni cabeza, dese un paseo cualquier domingo de septiembre por nuestra cumbre y lo podrá constatar con sus propios ojos. no obstante en nuestra constitución se habla de la transferencia de competencias en materia de caza, marisqueo, pesca, etc a las comunidades autónomas, en tal caso sí se podría interpretar que la caza se reconoce también como derecho.

(continúa en el siguiente comentario -perdón por la parrafada-)

Manuel Méndez dijo...

Ha dicho otra cuestión clave: "Saber cuánto nos cuesta a todos que se siga cazando y qué beneficios representa para la comunidad"

Usted no se imagina ni remotamente la cantidad de dinero que mueve el sector cinegético (hablo del caso canario) en otros lugares llega a condicionar por completo la economía de determinadas zonas rurales ( http://revistajaraysedal.es/la-roda-de-andalucia-blindara-la-caza/ ) La caza no solo es de las poquísimas actividades que prácticamente no recibe casi subvenciones, nada que ver en absoluto con el fútbol, las carreras de montaña, el voluntariado ambiental o la producción automovilística por poner ejemplos absolutamente dispares, sino que también supone un ahorro brutal en materia de conservación a nivel regional y autonómico.
¿qué coste tenía para el Cabildo de GC el simple control de gatos cimarrones en Inagua? Y vaya manera chapucera de hacer las cosas!! ¿cuánto costaría al contribuyente contratar cuadrillas de cazadores profesionales que mantuviesen en las densidades actuales al conejo en nuestras islas? ¿qué coste tuvo traer a "los especialistas" de Doñana? Los cazadores eso no solo lo hacen gratis, sino además generando un enorme negocio...

La caza no solo no supone un coste económico o medioambiental, sino todo lo contrario, supone un negocio (aunque detesto defender nada por su valor comercial, pero es una realidad) y medioambientalmente una reducción de costes para una administración que sería absolutamente incapaz de realizar dicha labor de control.

Un saludo y gracias por debatir conmigo, pues aunque tengamos opiniones dispares (creo que menos divergentes de lo que aparentan) no paro de aprender.

Y gracias por aguantar con tanta paciencia a alguien tan pesado como yo jejeje

Marcos Salas Pascual dijo...

Hola Manuel. Y ahora sí seré breve. Apaga y vámonos (entiéndalo).
Saludos y hasta la próxima entrada referente al efecto de los conejos sobre la flora canaria, que la habrá. Gracias por su participación en el blog.

Manuel Méndez dijo...

Le entiendo... en tal sentido le sugiero que lea algo del investigador Roberto Sánchez Garrido (antropólogo, no es cazador ni pro-caza) con un amplio trabajo en tal sentido. O la declaración de algunas artes de caza como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la UNESCO (supongo que en la UNESCO de cultura sabrán algo...).

Saludos y hasta la próxima.

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