domingo, 18 de junio de 2017

La mujer del césar no solo debe serlo sino parecerlo. Las institucones públicas y el ejemplo en el caso de las traslocaciones de especies endémicas

Según la historia, Julio César se divorció de Pompeya Sila al poco tiempo de ser ungido emperador, porque ella asistió a una Saturnalia, orgía sexual que se permitían las damas romanas de la aristocracia en algunas oportunidades. Anunciado el divorcio, las más conspicuas matronas del patriarcado romano pidieron a Julio César la revocatoria de su divorcio ya que su esposa, Pompeya, había asistido solo como espectadora y no había cometido algún acto deshonesto. Julio César contestó: “La mujer del César no solo debe ser honrada, sino además parecerlo.”
Esta es una máxima que puede aplicarse a algunos organismo públicos sobre algunas de sus actuaciones que son un ejemplo de lo que no debe hacerse en cuestión de traslocaciones de especies autóctonas. Todo esto a pesar de que estas instituciones realizan una labor admirable en este y en otros campos de la protección medioambiental. Las instituciones deben dar ejemplo al ciudadano, deben asegurarse de hacer lo que nos piden a todos.
En este mismo blog se ha hablado muchas veces del problema de las traslocaciones de Schizogyne glaberrima, endemismo del sur grancanario, plantado en carreteras y jardines del norte (ver http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/search/label/Schyzogine%20glaberrima). La presencia de S. glaberrima y S. sericea en una misma zona produce el híbrido natural Schizogyne x intermedia (descrito por Gunther Kunkel en 1980: Kunkel, G. 1980, An Excursion through my herbarum-II. Vieraea 8(2)(1978): 337-364), de ahí la necesidad de no plantar una de estas especies en el territorio de la otra.
Pues bien, en los parterres situados frente al edificio principal del Cabildo Insular de Gran Canaria, se plantaron hace algunas semanas varios ejemplares de lo que parece Schizogyne glaberrima, que todavía no han florecido (de ahí la imposibilidad de determinarla sin ningún tipo de duda), por lo que si se trasplantan a otra zona donde sean naturales, rápidamente, no se habrá producido ningún problema.

Imágenes de los ejemplares de Schizogyne glaberrima en los parterres delanteros del edificio del Cabildo Insular de Gran Canaria.

Otro caso es el del drago de Gran Canaria (Dracaena tamaranae). Si bien es cierto que todavía no se han encontrado híbridos entre los dos dragos autóctonos de esta Isla, el ya mencionado D. tamaranae y D. draco, sí es verdad que ambas especies no comparten territorio, siendo el primero propio del sur grancanario y D. draco del norte y quizá el oeste de la Isla. Por tanto es importante no traslocar estas especies. Ya existen muchos dragos (D. draco) plantados en el sur de la Isla, en jardines y carreteras, pero éstos fueron plantados en su mayoría cuando no se conocía la existencia de la especie grancanaria. De ahí que sea importante, a partir de ahora, limitar la expansión de estos dragos en zonas donde no sean propias.
Todavía no es común la presencia de ejemplares de D. tamaranae en cultivo en el norte y este de Gran Canaria, salvo en el propio Jardín Canario y un ejemplar que se encuentra en los jardines de la Biblioteca Principal de la ULPGC. Es fundamental que se evite que, cuando estos dragos florezcan y fructifiquen, no se puedan propagar sus semillas. En el jardín botánico Viera y Clavijo ya conocen de sobra esta necesidad, por lo que aunque son varios los dragos grancanarios que han florcido y fructificado, se ha tenido mucho cuidado en controlar la expansión de sus frutos. Es necesario hacer lo mismo cuando fructifique el drago de la biblioteca de la ULPGC. Aunque nos parezca una necesidad ayudar al conocimiento de la existencia de esta especie exclusiva de Gran Canaria, no es buena idea plantarla en jardines fuera de su zona natural de crecimiento.

 Ejemplar de Dracaena tamaranae plantado en el jardín de la biblioteca principal de la ULPGC
 Ejemplar de Dracaena tamaranae florecido en el Jardín Canario. Obsérvese que la inflorescencia se encuentra protegida con una bolsa blanca. No sabemos bien para qué se instaló esta bolsa, pero es un sistema interesante para evitar hibridaciones y propagaciones de las semillas en un lugar donde esta especie no es natural. El Jardín Canario se encuentra muy cerca del barrio capitalino denominado El Dragonal, por lo que la presencia pretérita de dragos, con toda probabilidad D. draco, indica la importancia de esta especie en la zona. Hoy es fácil encontrar plántulas de D. draco a lo largo del barranco de Guiniguada y en las proximidades del Jardín.

P.d.: la historia de la mujer del César se ha tomado de la web https://www.erepublik.com/es/article/la-mujer-del-c-eacute-sar-no-solo-debe-serlo-sino-parecerlo-a-los-congrios--2350532/1/20.

2 comentarios :

Pedro García dijo...

Un organismo público plantando lo que no debe donde no debe?, nada nuevo bajo el sol, toda la autopista está llena del salado verde mezclado con el blanco, hicieron una trapisonda del carajo!!!, por cierto, te contestaron del ayuntamiento de LPGC por lo de las anillas sin justificación colocadas en palmeras whasingtonianas?, yo se lo comenté también por la página del facebook del ayuntamiento pero caso maldito de hicieron. Un saludo y a seguir con el blog!!!

Marcos Salas Pascual dijo...

Hola Pedro, y gracias por el comentario. Nunca he recibido una respuesta de ningún organismo oficial sobre ninguna de las alusiones que pueden haber recibido en este blog. A título personal algunos técnicos sí me comentan algo, pero es muy difícil cambiar algunas mentalidades. Un saludo a tí también y aquí nos encontrarás.

DEJE SUS COMENTARIOS, SU OPINIÓN NOS INTERESA

LEAVE YOUR COMMENTS, your opinion matters

Las especies invasoras en el año internacional de la Biodiversidad