viernes, 11 de septiembre de 2015

Plantas invasoras, malas hierbas, plagas. No es lo mismo.

Cuando por fin parece que el concepto de especies invasoras o de invasiones biológicas se está popularizando, todo el mundo se quiere subir al carro de este nuevo reclamo. Para ello convierten en especies invasoras plagas de insectos, como el caso del mosquito tigre que este verano ha ocupado muchos minutos en los medios de comuniación televisivos, o incluso las malas hierbas de toda la vida. Pero es importante la separación de todos estos conceptos para que no se confunda la gente y que se entienda claramente la repercusión de las verdaderas invasiones biológicas sobre el medio ambiente. Tanto plagas como malas hierbas tienen un referente claro, el ser humano. Las especies declaradas como tales lo son tanto en cuanto afecten a la salud o a la economía de las personas, no al medio natural. Es posible incluso, y muy frecuente, que especies consideradas plagas no tengan un impacto importante en el medio, o que malas hierbas que frecuentan nuestros cultivos no tengan el mismo efecto en los ecosistemas.
No debemos olvidar que, según la definición más aceptada, la propuesta por la UICN (2000): una planta invasora es aquélla especie alóctona que se establece en hábitats o ecosistemas naturales o seminaturales y que es un agente de cambio y amenaza de la biodiversidad natural.
Las malas hierbas, que constituyen la flora arvense, son en ocasiones también plantas invasoras, pero no siempre; su principal característica es que crecen en lugares donde no se desea su presencia y que normalmente tienen efectos económicos o ambientales en actividades agrícolas o forestales.
Las plagas son situaciones (que no especies) en la cual un animal u otro organismo (hongos, bacterias, plantas, etc.) produce daños económicos, normalmente físicos, a intereses de las personas (salud, plantas cultivadas, animales domésticos, etc.). Hay plagas naturales producidas por algún tipo de desequlibrio ecológico periódico, y plagas producidas por organismos autóctonos sobre comunidades también naturales en un territorio (procesionaria del pino, escarabajos, etc.).
Que esto no esté claro entre la población o entre los periodistas no es de extrañar, sobre todo por la aparente novedad del fenómeno, pero entre los especialistas y botánicos no debieran ocurrir este tipo de confusiones. Y eso es lo que ha pasado en el siguiente caso.
Dentro de poco se celebra la Noche Europea de los Investigadores. En Madrid se han organizado un buen número de actividades por parte de varias universidades y centros de investigación (ver el programa en el siguiente enlace http://www.uspceu.com/es/investigacion/cultura-cientifica/la-noche-de-los-investigadores/_documents/folleto%20noche%20investigadores%202015%203.pdf). Una de estas actividades se denomina Plantas Invasoras, y se celebrará en Real Jardín Botánico Juan Carlos I de la Universidad de Alcalá (más información en http://www.madrimasd.org/lanochedelosinvestigadores/actividad/plantas-invasoras). El resumen publicado de esta actividad es el siguiente:
"Recorrido guiado por el Jardín Botánico para detenerse en los árboles, arbustos y hierbas que son considerados por los científicos, y por nuestra legislación, como “plantas invasoras”. Explicación de este concepto y debate sobre el mismo, fomentando la participación del público en la discusión sobre los problemas que suponen estas plantas extranjeras o exóticas para nuestros ecosistemas cuando los colonizan, como el desplazamiento de nuestras la vegetación autóctona, y la correspondiente repercusión sobre la fauna y el conjunto de los ecosistemas. Se incidirá en las ventajas competitivas que las exóticas agresivas tienen frente a nuestras plantas y en el papel de las actividades humanas en su dispersión (la jardinería, el comercio agrícola internacional, repoblaciones erróneas o malas prácticas ambientales)."
Desde este blog recomendamos esta y cualquer otra actividad encaminada a fomentar entre el público la problemática de las plantas invasoras.
La confusión pued surgir cuando la noticia se acompaña de una imagen como la que incluimos en nuestra entrada (fuente: http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=64522), en la que se plantean como principales plantas invasoras del Jardín Botánico, una serie de especies que pueden considerarse más como malas hierbas, más o menos frecuentes en cualquier jardín, campo abandonado, cuneta, etc.
¿Y cuál es problema? Que si confundimos los conceptos, finalmente pueden afrontarse bajo el paraguas de la lucha contra las plantas invasoras otros proyectos con distintos intereses: estudio de herbicidas contra malas hierbas, limpieza de cunetas o de jardines, etc., etc., los listados estarán llenos de este tipo de plantas y perderán su eficacia, o alguien podría aprovechar la confusión para desprestigiar al tema y menospreciar el efecto de las plantas y animales verdaderamente invasores.
Concretar es importante, y para los que deberíamos educar y promoveer el estudio y la lucha contra las invasiones biológicas es simplemente una obligación.

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