sábado, 11 de enero de 2014

Polémica sobre la eliminación de cabras guaniles en el Macizo de Guguy.

Desde el verano del año pasado, 2013, se viene hablando del Proyecto Life+Guguy. Este proyecto, cofinanciado por la Unión Europea, pretende repoblar este impresionante territorio, con especies propias del bosque termófilo, brezos, cedros, etc. Las estrellas de este trabajo serán la sabina canaria (Juniperus turbinata ssp. canariensis) y el cedro canario (Juniperus cedrus). Esta última especie tiene en el Monte del Cedro, uno de los que componen el macizo, su única localidad en Gran Canaria, como especie silvestre. (para más información sobre este proyecto pueden visitar los siguientes enlaces: http://ec.europa.eu/environment/life/project/Projects/index.cfm?fuseaction=search.dspPage&n_proj_id=4626; http://www.laprovincia.es/gran-canaria/2013/07/06/cabildo-plantara-43000-arboles-guigui/542871.html; http://cabildo.grancanaria.com/-/noticia-jose-miguel-bravo-de-laguna-presenta-a-los-alcaldes-de-la-reserva-de-la-biosfera-los-nuevos-proyectos-life-naturaleza-y-biodiversidad-financia?redirect=http%3A%2%2Fcabildo.grancanaria.com%2Fbuscador%3Fp_p_id%3D3%26p_p_lifecycle%3D0%26p_p_state%3Dmaximized%26p_p_mode%3Dview%26_3_groupId%3D0%26_3_keywords%3Dproyecto%2Blife%26_3_struts_action%3D%252Fsearch%252Fsearch%26_3_format%3D)
Las especies que van a ser objeto de repoblación están siendo cultivadas en la actualidad, pero previamente a los trabajos de repoblación, los técnicos del cabildo creen necesario la eliminación de las cabras asilvestradas, guaniles, que viven en la zona, ya que su presencia daría al traste con las pretendidas repoblaciones. Y aquí salta la polémica
Desde algunos foros de internet y en la prensa local,  (ver por ejemplo http://eldia.es/criterios/2014-01-09/12-Matanza-Guigui.htm; http://www.pacma.es/n/15344) empiezan a levantarse algunas voces en contra de la eliminación de estas cabras, aludiendo a su pretendida importancia como elemento etnográfico e identitario. Además, estas opiniones no ven relación entre la presencia de las cabras y el estado lamentable de las poblaciones de muchos endemismos vegetales de la zona, al contrario, dicen que, los muchos años que llevan los animales en nuestros montes y la pervivencia de estas especies endémicas, demuestran que ambos elementos, animales y plantas, están perfectamente adaptados entre sí.
Hay que repetir hasta la saciedad que el daño que las cabras guaniles hacen a las especies endémicas vegetales está más que demostrado en todos los lugares donde éstas se encuentran: Guayedra, Inagua en Gran Canaria, Fuerteventura, etc. Aunque sea cierto que las cabras lleven 2000 años en las islas (es discutible desde cuándo están asilvestradas en estas zonas) en ningún caso significa que las plantas canarias estén adaptadas a su presencia. Y el mejor ejemplo está en este mismo Macizo. Los escasos ejemplares de cedro canario que quedan en sus cumbres son una golosina para las cabras que los ramonean sin piedad, impidiendo que produzcan flores o frutos para que puedan expandirse por sus propios medios. Sólo crecen en lugares inaccesibles para estos animales. 
Está muy extendida la idea de que preservar la naturaleza es dejarlo todo como está, y las repetidas alusiones a la belleza del paisaje canario (no sin razón) han creado una idea de que lo que hay que hacer es no cambiar nada, todo es precioso tal como está, cualquier cambio en el aspecto actual del paisaje es negativo. Pero esto no es así, ni mucho menos. Incluso la declaración de un territorio como espacio natural protegido o reserva de la Biosfera, parece indicar que lo que se pretende en mantener lo que se ve, lo que hay. Y lo que hay es un paisaje muy alterado, aunque nos parezca que no, muy efectado por la acción humana.
El trabajo que nos queda es intentar paliar esta actuación negativa del hombre sobre el medio, preservando y fomentando las especies y formaciones exclusivas de las Islas, y esto implica eliminar las cabras y dar prioridad a cedros, sabinas, etc.
Otra cosa, ni las cabras evitan los incendios al comerse la hierba, ni las cabras de Guguy pueden apañarse, ni son restos de la cultura aborigen, ni nada. Si se pudieran coger y sacar de allí sin matarlas, yo también preferiría cualquier otra forma de eliminación, pero si alguien se ofrece voluntario a subir a esos riscos y bajar con las cabras, imagino que el Cabildo estará encantado de que lo hagan.
Montaña del Cedro. Allá arriba están  los cedros y las cabras. El que quiera comprobar el efecto de las segundas sobre los primeros tendrá que subir hasta allí. Muy difícil sacar de ahí a las cabras por las buenas.

11 comentarios :

Canarias dijo...

Otra vez, gracias por el intento de generar debate respecto a otro proyecto que considero polémico. Y, otra vez, una pena que no sea el propio cabildo quién trate de generarlo, por el bien del propio proyecto.

Soy consciente del tremendo impacto de los herbívoros introducidos sobre la flora nativa, pero,si de mí dependiera, el último recurso que se emplearía es del de MATAR. Existen otros métodos para controlar o erradicar (de Guguy) a las cabras. Las apañadas. Pienso que si los cerca de 2 millones de euros que se van a botar en el macizo los invirtieran en combatir con seriedad el problema (y no solamente durante el paripé del life), no harían falta 43.000 plantas. Otra cosa es que, egoístamente, queramos ver los resultados en mucho menos tiempo del natural.

A lo que no encuentro ningún sentido es al despilfarro que supone matar a tiros un puño de cabras durante un tiempo muy determinado -la duración del life- para después abandonar la labor de control, como ha sucedido en Inagua.

Tampoco comparto que se derrochen recursos públicos en macro repoblaciones que, igualmente, se tienen que hacer a la prisa y corriendo porque hay un límite de 3 otoños. A ver quien garantiza el mantenimiento de 43.000 plantas durante los siguientes años.
Vayan y vean la plantación en el Cortijo de Tifaracás, 145.000€ enterrados. Ojalá fuese solo un caso aislado.

Además, el life contempla que de no lograr cedros a partir de los existentes en la montaña, se hará con material de otras islas. Prisas matan; es decir, que como solo hay 3 años para obtener las plantas, y eso es prácticamente imposible, se interrumpen miles o millones de años de aislamiento. ¿Ese es el respeto que hay hacia los procesos que generan los, en otros casos, tan presumidos endemismos?

En resumen, y en mi opinión, ojalá se dedicasen menos recursos y menos tiempo a intervenciones de ese tipo y más recursos y más tiempo a estudiar nuestro entorno, a educarnos y sensibilizarnos.

Como bien haces tú.
Un saludo.

Canarias dijo...

Seguro que apañar las cabras en el lugar es una tarea larga y complicada, pero hasta ahora no se ha intentado. Es más, hay personas criadas en Guguy que conocen el lugar mejor que el resto de los grancanarios y que confían en esa posibilidad. Personas que, se reconozca o no, han tenido mucho que ver en que hoy hablemos y nos preocupemos de Guguy. Está claro que no es una labor de voluntario, es una oportunidad de generar durante mucho tiempo varios puestos de trabajo.

Canarias dijo...
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MSP dijo...

Hola Canarias, y gracias por el seguimiento del blog. Es verdad que matar no es algo que sea la mejor opción, pero en este caso puede que sea la única opción. Es verdad que lo mejor sería una gestión a largo plazo, contando con la gente del lugar, pero muchas veces los intereses e intenciones de estas personas no coinciden con la del gestor. Y también tienes razón con lo de las prisas. Hoy esto funciona así, yo pido un proyecto me paso 3 años actuando en un sitio, consigo algo, poco o nada, y cuando se acaba la pasta se acaba el interés o la posibilidad de actuación. Y volverán las cabras, volverán los Pennisetum, y todo quedará olvidado. Para poder tener una visión a largo plazo hay que cambiar muchas cosas: la mentalidad de algunos políticos y técnicos, las ideas de algunos campesinos, las creencias de algunos urbanitas, etc., una labor larga que nadie está dispuesto a hacer ya que no tiene rentabilidad, ni económica ni política. En fin. Pero hay que seguir intentándolo y en este caso, si el año que viene tienen que plantar, las cabras arruinarán las plantaciones. Algo tendrán que hacer.
Un saludo y gracias de nuevo por tu participación

Jose Antonio Rodrigo Brieva dijo...

Usted dice en su comentario, que si alguien se ofrece a subir por esos riscos y bajar con las cabras, el Cabildo estaria encantado. Y yo me pregunto, y como van a matar las cabras? porque para eso, igual, tendran que subir por esos riscos y bajar con los cadaveres, o piensan abandonarlos alli? o quizas, piensen hacer un safari "cabril" desde un helicoptero.Existen muchas mas soluciones que matar a los animales, y eso sin entrar en la polemica con usted si son beneficosas o no.

MSP dijo...

Hola José Antonio, en primer lugar gracias por participar en el blog con su comentario. El Cabildo ya tiene alguna experiencia en acciones similares. Normalmente se hace con cazadores muy experimentados, con miras telescópicas desde oteaderos, y las cabras abatidas se intentan recuperar, pero sólo si caen en lugares accesibles. Puede que existan más soluciones, y si las hay yo sería partidario de ellas. Como ya digo en la entrada matarlas es la última opción. Si se le ocurre alguna no dude en facilitársela al cabildo, quizá la estudien. Tenga en cuenta que gran parte del presupuesto se va en matar las cabras y en proteger las plantaciones de su efecto, así que cualquier alternativa menos costosa seguramente sea bien recibida.
De nuevo gracias por su participación y un saludo. No dude de que al final todos queremos lo mismo.

Canarias dijo...

Sí, la realidad que rodea a estos macro-proyectos es triste. Se publica en todos los medios hermosos titulares que anuncian la plantación de 43.000 plantas en Guguy y 1.000 has. en el norte de la isla.

Que al cabo de unos años no quede ninguna de las 43.000 plantas vivas, que la plantación de las 1.000 has. haya sido un desastre o que las cabras sigan ramoneando a sus anchas no es problema de los promotores ni de los gestores.

Es una forma mediocre de hacer política aprovechando el desconocimiento general sobre estos asuntos que, en este caso, tenemos los grancanarios.

En cualquier caso, divulgar es la mejor herramienta para cambiar esta dinámica. Y por suerte, cada vez hay más personas conscientes y crítico-constructivas. Supongo que, más pronto que tarde, se acabará la era de la mediocridad las cosas se harán con fundamento.

MSP dijo...

Sólo resta decir, amén.
Saludos

Anónimo dijo...

A mas de uno no le importaria apaňar un puño de ellas si el cabildo les dejara,por que con tanta burocracia ya las habran matado un ganadero preocupado por la genetica que indudablemente esta ahi

Jose dijo...

Enhorabuena por la página y gracias por tu labor en defensa de nuestra naturaleza. Una pena no poder pedir responsabilidades a quienes soltaron cabras y conejos en Canarias. Como muy bien indicas si alguien tiene otra solución viable que no implique sufrimiento a las cabras que la facilite pero lo que no me parece es que esto se quede sin hacer por esta polémica. Millones de animales mueren anualmente por la caza en España, eliminar las cabras no se hace por sadismo como en las corridas de toros en la península. Me parece que es una polémica excesiva. Ojalá algún ganadero se ofrezca a recogerlas pero me parece inviable por lo inaccesible y porque rehuyen al ser humano.

MSP dijo...

Gracias Jose, por los comentarios. Desde que se inició la polémica la cosa ha evolucionado un poco. Algunas personas están intentando apañar el ganado, pero no está dando muchos resultados. Están pensando en capturarlas mediante cabras domesticadas, o en "engodarlas" poniéndoles millo en un sitio y capturarlas. Todo antes de matarlas, y los ganaderos de la zona se están responsablizando de sus propias cabras. Pero si con todo esto no se acaba con todas tendrán que recurrir a cazadores. Gracias y un saludo.

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