lunes, 6 de mayo de 2013

El extraño caso de las plantas "sanguinarias", o cómo se les va a algunos la olla

Parece que no hay nada más contrario a la realidad que un periodista que busca la espectacularidad en sus informaciones. Me explico. Cuando algún suceso es noticiable, como el caso de las especies invasoras, y cae en manos de alguien con demasiadas ganas de sacar titulares, suele inflarse desproporcionadamente y acaba rozando el ridículo. Desde este blog llevamos casi cinco años denunciando el problema que plantean las especies exóticas invasoras al medio y a la biodiversidad, y abogamos por el control, y la erradicación si fuera necesario, de cualquier especie que implique la pérdida de calidad ambiental. Pero intentamos no convertir esta cuestión en una disputa entre buenos y malos. Demasiado simple para ser real.
Todo esto se inicia con la publicación en un medio de la prensa nacional de un artículo sobre este tema, con el rimbombante título de "La silenciosa conquista de las plantas invasoras" (http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/2151071/sociedad+medio-ambiente/la-silenciosa-conquista-de-las-plantas-invasor#.UYfCrEpsLLQ). Tras la lectura del texto, uno tiene la sensación de que el periodista ha visto demasiadas películas bélicas, y que trata el tema como si fuera la tercera guerra mundial, donde algunas plantas "se lanzan a la conquista en cuanto tienen ocasión", u otras "están arrasando regiones que no les pertenecen". 
Seamos serios, las especies que actúan como invasoras compiten con las autóctonas, muchas veces en igualdad de condiciones, y si en ocasiones desocupan a las segundas, es porque el ser humano ha alterado tanto el medio que han disminuido las propias defensas, los mecanismos de control que cualquier ecosistema tiene para limitar la expansión de cualquier especie, sea exótica o no.
No creemos que en este problema existan especies malas, las invasoras, y otras buenas, las locales, el único malo de la película es la especie humana, y nosotros somos los que debemos arreglar este desaguisado, sin demonizar a nadie.
Escribir frases como: "Algunos árboles y arbustos son especialmente sanguinarios", refiriéndose a especies de acacia, pino o cañas, nos parece, un ejemplo más de la necesidad de desarrollar periodismo ambiental de calidad, con información y sin prejuicios.

¡Cuidado! Ahí donde la ve, esta planta es una sanguinaria conquistadora dispuesta a arrasar con todo

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