jueves, 12 de julio de 2012

Pelargonium inquinans: cuando las tuneras florecen

Es curioso caminar en verano por las medianías de Gran Canaria y observar puntos rojos entre las tuneras. De lejos parece que la tunera floreció, pero al acercarse percibimos que se trata del geranio Pelargonium inquinans, una de las plantas más utilizadas en jardinería y que no falta en la entrada de casi ninguna casa rural de las Islas. Pero también viene siendo cada vez más abundante en cualquier matorral de regeneración dominado por la tabaiba amarga (Euphorbia regis-jubae, en Gran Canaria), desde la costa hasta las zonas húmedas, por encima de los 1000 m de altitud. Sólo las heladas limitan su expansión (cf. en http://www.interreg-bionatura.com/especies/pdf/Pelargonium%20inquinans.pdf). Como todas las especies exóticas que proliferan en este matorral, sobre todo las tuneras Opuntia maxima y Opuntia dillenii, y las piteras, Agave americana, el Pelargonium se asienta en estos territorios para quedarse, y únicamente desaparece cuando la sombra de algún acebuche (Olea cerasiformis) o granadillo (Hypericum canariense), le impide seguir viviendo. Pero su facilidad para propagarse a partir de esquejes, le permite incluso encaramarse en los riscos y competir con la vegetación rupícola.
En Gran Canaria, es frecuente verlo en Bandama, Tafira, San José del Álamo, Teror, Osorio, laderas soleadas del Barranco de la Virgen, riscos de la Cuesta de Silva, Azuaje, cerca del Cenobio de Valerón, etc. Y también está asilvestrado y es frecuente en La Palma (Tamanca, Juan Mayor) y Tenerife (Teno, Anaga, Acantilados de La Culata).
Serán necesarios estudios para saber cuál es su verdadero efecto sobre el hábitat donde crece, pero lo que es ya un hecho es que es una de las especies exóticas que con mayor probabilidad se encuentra en ambientes seminaturales que se regeneran.
Su fama y tradición ornamental hacen casi imposible que se incluya en listados o regulaciones sobre especies exóticas invasoras, pero algo habría que hacer con este bonito invasor.
 Pelargonium inquinans compitiendo con Aeonium virgineum (=Aeonium canariense ssp. virgineum) en las grietas de la Cuesta de Silva (Gran Canaria)

No es una tunera con flores de geranio, son Pelargonium inquinans y Opuntia dillenii en un tabaibal de Euphorbia regis-jubae.


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