sábado, 31 de julio de 2021

Sobre el problema de las cabras asilvestradas en Islas. Producto de nuestro tiempo.

    La humanidad siempre ha progresado "a hombros de gigantes", es decir, el conocimiento de una persona se fundamenta en lo conocido hasta ahora. La acumulación de saberes permite el progreso. Pero hoy muchos problemas que nos afectan de manera grave se intentan tratar como si lo aprendido hasta ahora no existiese, lo que nos lleva a cometer los mismos errores una y otra vez, a perder un tiempo valioso y a enfrascarnos en peleas estériles y estúpidas. De eso hablamos cuando nos referimos al problema de las cabras asilvestradas en Islas. 

Cabras en Anaga, Tenerife (tomada de https://planetacanario.com/la-prevista-matanza-a-tiros-de-mil-cabras-silvestres-en-tenerife-reaviva-la-polemica/, realizada por Javier Martín Carbajal)

    El problema de las cabras asilvestradas y el daño que producen en los ecosistemas insulares, los canarios entre ellos, es como un campo minado para cualquiera que pretenda tratarlo. En él se mezclan temas técnicos, éticos, sentimentales, históricos, etc., etc. En este blog lo venimos tratando desde nuestro nacimiento, siendo la primera entrada dedicada a este problema de 2009. Pero el problema ya se había detectado mucho antes y el primer trabajo científico sobre el tema en Canarias data de 1992. Se han puesto de relieve los datos científicos que se tienen sobre el problema, las opiniones de los que están en contra, se han confrontado en foros de discusión, en programas de televisión, en foros de internet, donde en ocasiones la discusión ha saltado por encima de la buena educación y en ocasiones de la legalidad, con amenazas e insultos.

    Ahora en Lanzarote, hace poco en Tenerife, sigue en Gran Canaria o La Gomera, en las Islas Baleares, y se repetirá una y otra vez si no se consigue un avance en la solución del problema. (https://www.lancelotdigital.com/lanzarote/corujo-preocupada-por-la-polemica-de-las-cabras-del-risco-de-famara; https://www.lavozdelanzarote.com/actualidad/sociedad/ademal-insta-gobierno-canarias-cabildo-cancelar-matanza-cabras-en-famara_206670_102.html; http://www.tamaimos.com/2018/01/23/las-cabras-guaniles-y-la-reserva-natural-especial-de-guigui/; https://diariodeavisos.elespanol.com/2020/09/la-cabras-siguen-campando-a-sus-anchas-en-anaga/; https://planetacanario.com/matar-las-cabras-como-propone-el-director-del-garajonay-es-la-deshumanizacion-de-la-ecologia/; https://www.facebook.com/1641754699485918/posts/2941567629504612/)

    Y ¿cuál es el problema? Muy sencillo, existen una gran cantidad de especies vegetales y animales en peligro de extinción por el efecto que producen las cabras asilvestradas en determinados lugares. Efectos sobre las plantas que depredan, sobre el suelo que endurecen unas veces, disgregan otras, nitrifican siempre. Favorecen la presencia de unas plantas, las que no se comen, como el rabo de gato (Pennisetum setaceum), en contra de las que sí se comen (muchas plantas endémicas) que terminan por desaparecer. Impiden la regeneración de estas plantas, modifican las formaciones vegetales, impidiendo que muchos animales que viven en estos ecosistemas puedan completar sus ciclos biológicos y por tanto también estén en peligro de desaparecer. Ya se han extinguido muchas especies desde la llegada del hombre a las islas, animales y vegetales. Pero eso ya pasó. Lo que nos debe preocupar ahora es solucionar lo que está ocurriendo ahora. El problema existe, es una realidad que innumerables trabajos científicos, realizados fuera y dentro de las Islas Canarias, han demostrado. No es discutible.

Cabra asilvestrada en La Galga, La Palma (https://planetacanario.com/abatir-las-cabras-asilvestradas-para-evitar-la-extincion-de-plantas-endemicas-es-una-actividad-legal-como-la-caza/)

     Los ecosistemas canarios no están adaptados a la presencia de los grandes herbívoros. Han evolucionado sin ellos. Sus plantas no tienen compuestos tóxicos que las protejan, ni sus semillas se dispersan por estos animales, cosa que sí ocurre con las plantas que han evolucionado en ambientes con presencia de grandes herbívoros, como ocurre en la Península Ibérica. El tiempo que llevan las cabras en las Islas no es suficiente para que las plantas y animales autóctonos se adapten a esta afección. La cabra no es autóctona en los ecosistemas canarios.

    Esta es la primera cuestión en la que debemos estar todos de acuerdo. Las cabras producen daños en los ecosistemas canarios, su acción contribuye a la extinción de especies e impide las labores de restauración ecológica que se pretendan realizar en las Islas. Esto tampoco tiene discusión.

    Por eso, cualquier actuación de este tipo (Montaña del Cedro en Gran Canaria, Famara en Lanzarote) se toparán con este problema. Si las cabras no se quitan de esas zonas no se conseguirán los objetivos pretendidos, con la pérdida de biodiversidad que ello conlleva. Biodiversidad que no puede reemplazarse y que representa una pérdida para toda la humanidad. Otro punto en el que tenemos que estar todos de acuerdo.

    Si hemos llegado a este punto sin que nadie haya insultado a nadie, sin que alguien haya puesto en duda años de investigación científica de innumerables autores españoles e internacionales, sin oír un “pues yo opino que…..” sustentado en discusiones de barra de bar, ya habremos avanzado mucho.

    A partir de este punto sólo falta pensar en cómo sacar a esas cabras de esos sitios. Hay varios métodos, sin duda, unos más caros y lentos que otros, pero a priori, nadie pone en duda que hay varios métodos. La discusión está en cuál es el mejor, y para valorar esto hay que hacerlo desde varios puntos de vista: cuál es el más eficaz, el más barato, el más sencillo, otros añadirán, el más ético, el más humanitario. Y esto también se sabe. El más sencillo, barato y rápido es el uso de armas de fuego (es el usado en el 80% de las actuaciones realizadas sobre este problema en todo el Mundo). En esta valoración hay que añadir el factor del relieve en donde viven estos animales: unos riscos inaccesibles donde es muy complicada su captura de otra manera. Aun así en muchas ocasiones se ha optado por las capturas, las apañadas, que tampoco son “inofensivas”, producen un enorme estrés en los animales, en los perros que se emplean para realizarlas, son peligrosas para humanos y animales, y son menos eficaces. Se necesitan muchas batidas y mucho tiempo para obtener menos éxito. Y el final es el mismo, los animales que se capturan son sacrificados. Y esto es así porque no puede ser de otra manera. Las cabras salvajes no pueden entrar dentro del circuito alimentario normal, ya que no tienen el seguimiento sanitario necesario que tiene cualquier animal para formar parte de un rebaño estabulado y producir leche o ser utilizado como alimento. La única solución es, una vez recogidas, meterla en un establo y tenerla allí hasta que muera. Tampoco parece muy humanitario ni ético.

    Pero aún así, existe sustancia para el debate, para intentar rebatir la opinión del otro con datos y con alternativas realizables. No con insultos ni con descalificaciones, que no llevan a ninguna parte. A nadie, créanme, a nadie, le gusta matar animales, ni cabras, ni gatos, incluso ni cucarachas, pero en ocasiones es necesario e inevitable para conseguir un objetivo necesario: que estos animales dejen de afectar al medio. Y los políticos que decidan, que ponderen las posibilidades, oigan a sus técnicos y asesores, y, sin que se sientan amenazados, tomen las decisiones más adecuadas para resolver un problema.

No parece tan difícil.

Y otra cosa, que los medios de comunicación no hagan de redes sociales, no se limiten al titular espectacular, a producir conflicto, a favorecer a los políticos más cercanos al medio, que no equiparen opiniones con resultados científicos. Vamos, que no azucen los sentimientos más profundos de la gente para que hagamos clic en sus noticias. “Lo que vas a ver te sorprenderá”.

Hay que avanzar en la solución del problema, antes de que se extingan más plantas y animales, antes de que los pocos políticos que intentan meterse en estos berenjenales, algunas veces forzados y otras veces, pocas, de motu proprio, digan que ni locos se les ocurre restaurar, repoblar o mejorar de alguna manera nuestro medio. Y si alguien tiene una solución mejor, por favor que la escriba a continuación en un comentario.

Gracias.

(Más información sobre sobre este tema en el blog pueden leerla en las siguientes entradas: http://invasionesbiologicas.blogspot.com/search/label/cabra%20dom%C3%A9stica?updated-max=2016-07-20T12:03:00%2B01:00&max-results=20&start=6&by-date=false)

 


miércoles, 21 de julio de 2021

Señores de Repsol, un poco de cuidado en su publicidad, no nos metan invasoras por autóctonas en sus proyectos de reforestación. Cúrrenselo un poco más, gracias.

     Hoy todo lo verde tiene tirón en la publicidad. Resulta que las empresas más contaminantes no hace mucho, las eléctricas, las petroleras, ahora se pirran por las renovables, por disminuir su huella de CO2, y por todo eso. Dejando el precio de la luz que pagamos los simples mortales (sería más sencillo encontrar la cuadratura del círculo que descifrar el porqué del precio actual de la electricidad), si eso es así, si la conversión se ha producido, pues que sea para bien, pero se les ve bastante el plumero. No se lo curran mucho. Y prueba de ello es la ultima publicidad de la Fundación Repsol que puede verse estos días en internet, en periódicos digitales, etc. Este es el gif que se ha detectado en el periódico local Canarias 7 (abajo).

 

 
    En principio, y a ojos de cualquier lector o usuario, todo muy bonito y verde. Cita los tres conceptos mágicos con los que nadie puede discrepar (a priori): reforestación, emisiones de CO2, impacto medioambiental positivo. Pero en el fondo, justo en el fondo del gif, se percibe que no todo es tan bonito. ¿Qué se ve en el fondo? Esto.
 

    Efectivamente, una acacia (del grupo de Acacia saligna) un género de especies alóctonas en España, y con varias especies invasoras. No parece lo más apropiado publicitar un proyecto de reforerestación  con este tipo de especies.
    Estamos seguros (casi) de que no era la intención de nadie provocar este equívoco. Puede ser culpa de la compañía publicitaria, pero si la fundación no tiene ningún técnico que se percatara del error mal vamos, poca garantía tendrán estos trabajos de reforestación. ¿Qué va a plantar? ¿Acacias? No sería la primera vez. Cuidadito con las compañías publicitarias y su gusto por alterar la realidad a su gusto para dar una imagen bonita (este tema ya se ha tratado en este blog con, por ejemplo, el curioso caso de la falsa acacia que daba piñas, http://invasionesbiologicas.blogspot.com/2018/03/la-falsa-acacia-que-da-pinas-no-es.html)
    Esperemos que se trate de un error, que se resuelva prontamente y que la pretendida voluntad de estas compañías por remediar parte del daño que ya se ha hecho no quede tan mal como su anuncio.
 
 
Arriba Acacia saligna (=A. cyanophylla), y abajo A. cyclops, dos de las especies de acacias utilizadas en la España más seca para "trabajos" de reforestación.




martes, 13 de julio de 2021

El género Erigeron (incl. Conyza), nueva incorporación a la sección Claves.

Se ha incorporado al blog, en su sección Claves, la página dedicada al género Erigeron (que incluye Conyza). Éste presenta en Canarias 6 especies (7, si consideramos a E. floribundus): E.bonariensis, E. sumatrensis, E. canadensis y E. gouanii (anteriormente incluidos en Conyza), E. karvinskianus y E. calderae. Este último es endémico de Tenerife, donde crece en las altas cumbres de la Isla. El resto se consideran introducidas, aunque el caso de E. gouanii podría ser discutible, al tratarse de una especie propia de las montañas africanas y adaptada a lugares rezumantes, por loq ue podría ser nativa. La especie más peligrosa, por su efecto sobre hábitats en retroceso como los rezumaderos y umbrías del monte verde, es E. karvinskianus, el resto son malas hierbas de zonas antropizadas, con presencia en cauces y lugares removidos, pero que raramente aparecen en ambientes naturales o seminaturales.

E. sumatrensis


E. bonariensis


E. canadensis


E. karvinskianus
 



 

sábado, 29 de mayo de 2021

El tajinaste rojo en Gran Canaria. Un problema enquistado, de libro.

    Cuando a alguien se le ocurra hacer un diccionario de términos relacionados con la gestión ambiental, y tengan que incluir el concepto de "problema enquistado", seguramente pondrán el ejemplo del caso de Echium wildpretii, el tajinaste rojo, en Gran Canaria.

    Desde hace años se conoce el uso de esta planta en jardinería, y en Gran Canaria lleva años, muchos, creciendo en algnos punto de la cumbre, cerca de los Llanos de la Pez, en Tamadaba, en los altos de Camaretas, etc. Desde hace al menos 4 años, son usuales las noticias en periódicos, entradas en redes sociales, e incluso ponencias en jornadas y congresos, que tienen como tema principal la necesidad de controlar estos tajinastes tinerfeños por la hibridización que se produce entre esta especie y el tajinaste blanco grancanario, Echium decaisnei. Van a continuación los enlaces de estas noticias y referencias al problema de las que tenemos conocimiento, aparecidas desde 2017:

2021: https://www.laprovincia.es/gran-canaria/2021/05/18/tajinaste-rojo-simbolo-teide-coloniza-51937105.html

2020: https://www.eldia.es/tenerife/2020/06/11/telesforo-bravo-denuncia-venta-online-22394312.html

2019: https://www.eldia.es/tenerife/2019/06/12/colectivo-denuncia-aparicion-tajinastes-rojos-22620144.html; https://www.laprovincia.es/gran-canaria/2019/06/18/tajinastes-rojos-teide-ponen-peligro-9299769.html; https://www.laprovincia.es/sociedad/2019/06/11/denuncian-plantacion-tajinaste-rojo-exclusivo-9303993.html; http://invasionesbiologicas.blogspot.com/2019/06/la-presencia-de-tajinaste-rojo-echium.html; https://jornadasforestalesdegrancanaria.com/wp-content/uploads/2019/10/Francisco_Gonz%C3%A1lez_Artiles_Control_de_especies_invasoras_en_Gran_Canaria._Una_aproximaci%C3%B3n_a_pie_de_campo.pdf

2017: http://invasionesbiologicas.blogspot.com/2017/01/de-traslocaciones-hibidos-y-mucha-pasta.html

    La mayor parte de estas noticias han sido promovidas por la Fundación Telesforo-Bravo. Es también curioso que la mayor parte de éstas aparecen en el mes de junio de cada año, mes en el que se produce su floración. Una vez que se termina este periodo, la planta, y el problema, entran en letargo hasta el año siguiente.

    Hay que decir que, desde el principio, se procedió a la eliminación de los ejemplares de esta especie. Como ejemplo, en la ponencia que se presentó a las Jornadas Forestales de 2019 se señalaba que ese año se habían retirado más de 100 kg de biomasa de esta especie que crecía en las fincas públicas de la zona alta de la Isla. Y dede entonces todos los años se llevan a cabo este tipo de extracciones. Pero el problema no disminuye. Las poblaciones antiguas se mantienen, seguramente propiciadas por el banco de semillas presente en las fincas, y por el momento en que se procede a su eliminación. Recordemos el proceso seguido hasta ahora en la mayor parte de las ocasiones: la planta florece, la noticia salta a las redes sociales y medios de counicación, se procede a su eliminación. Esto hace que cuando se arranquen los ejemplares muchas veces ya hayan fructificado. El tratamiento debería realizarse en invierno o inicio de la primavera, cuando la planta no ha florecido todavía.

    Y tampoco se evita el comercio de semillas de esta planta y el consecuente uso en jardinería. Este tema, urgente no sólo en el caso del tajinaste rojo, no se ha abardado todavía, y ya se llega tarde.

    ¿Seguiremos "sorprendiéndonos" todos los años de la presencia de estos tajinastes rojos en Gran Canaria? ¿Lograremos desenquistar un problema bien conocido tanto en sus síntomas como en su solución? Si no somos capaces de resolver un tema tan simple (que no sencillo) como el del tajinaste rojo en Gran Canaria, ¿cómo lo haremos con otros mucho más complicados como el rabo de gato, las tuneras indias o el aromero?

    Y cuidado que su pariente, el también tinerfeño Echium simplex, viene apretando fuerte en jardines del norte grancanario, donde está presente, que sepamos, desde 1996. 

 

 Imagen del tajinaste rojo en los Llanos de la Pez, Gran Canaria. Imagen tomada de https://www.laprovincia.es/gran-canaria/2021/05/18/tajinaste-rojo-simbolo-teide-coloniza-51937105.html

Composición con el tajinaste rojo en su hábitat, la cumbre de Tenerife, el tajinaste blanco grancanario, y su híbrido. Tomado de https://www.laprovincia.es/dominical/2020/12/06/plantas-exoticas-invasoras-canarias-25995367.html

Echium wildpretii en jardinería.

Varios ejemplares de Echium simplex en El Palmital, Guía de Gran Canaria.

miércoles, 5 de mayo de 2021

Vertederos e introducción de plantas invasoras e introducidas: el caso del vertedero de Degollada de La Yegua, sur de Gran Canaria)

    Ya hemos comentado en este blog la importancia que están teniendo en los últimos años los restos de podas de jardinería en la proliferación de diferentes especies introducidas e invasoras. Hace pocos días pudimos visitar el vertedero ilegal de Degollada de La Yegua, en la carretera de Maspalomas a Fataga, municipio de San Bartolomé de Tirajana. Aunque se trata de un vertedero clausurado y cerrado actualmente, todavía es posible percibir sus dimensiones y los restos de cristales, escombros, por una amplia zona, tal como se ve en la imagen aérea de google Earth. El vertedero es visible desde un altura de 25 km, y cubre unas 6 hectáreas. Se encuentra a 560 m de altitud en el macizo de Amurga.

    Junto a los escombros y vídrios, también se han vertido en esta área una gran cantidad de tierra procedente de las obras realizadas en la costa, junto a restos de podas, restos de neumáticos, baños, etc. Con todo este material, se introdujeron en la zona una buena cantidad de plantas procedentes de los jardines de las urbanizaciones. Un rápido vistazo a la zona nos permitió encontrar algunas de las plantas introducidas e invasoras más comunes de la costa, pero inexistentes a esta altitud. Lás más llamativas son Prosopis juliflora, Maireana parviflora, Malephora crocea, Atriplex semibaccata y Aloe vera. Se hace necesaria una visita más concienzuda.

    A lo largo de esta carretera que asciende hasta Fataga, hay varios vertederos ilegales y en todos puede observarse alguna de estas plantas llevadas desde las zonas urbanas y puestas muy cerca de uno de los mejores ecosistemas de la Isla, el cardonal de Amurga.

    Los vertederos icontrolados y la mala gestión de los restos de podas son la forma más rápida en que las especies empleadas en zonas urbanizadas pueden asilvestrarse y convertirse en problemas ambientales de primer orden. Se necesita no sólo su clausura, sino un seguimiento para comprobar que no sean focos de introducciones no deseadas.

    Afortunadamente, la vegetación de la zona empieza a colonizar estos montones de escombros formados por retretes rotos, trozos de escayola y azulejos de baño, dando lugar a una imagen a medio camino entre lamentable y esperanzadora.


Localización del vertedero

Prosopis juliflora

Maireana brevifolia

Malephora crocea
 
Atriplex semibaccata
 
Aloe vera
 
Limonium preuxii, endemismo grancanario, creciendo entre los escombros. ¿Tristeza o esperanza?


viernes, 30 de abril de 2021

Centaurea diluta, una especie que se extiende a gran velocidad en Gran Canaria.

    Para que se produzca una invasión biológica tienen que darse bastantes circunstancias que muchas veces no se producen a la vez: la especie potencialmente invasora tiene que alcanzar un nuevo territorio, este territorio tiene que ser apropiado para su desarrollo y el hábitat donde se introduce debe ser también apropiado. Eso hace que especies que llevan entre nosotros muchos años, como introducidas, no alcancen nunca la condición de invasoras, como ocurre con el pepinillo del diablo (Ecbalium elaterium) entre las plantas, o el escorpión negro (Centruroides gracilis) entre los animales. Esto parecía ocurrir también con la planta que aquí presentamos, Centaurea diluta. Se tata de una hierba alta, que alcanza los 2,5 m, de capítulos vistosos de color rosa. En Canarias crece en campos abandonados, zonas antropizadas, y su primera cita se realizó en Tenerife. Antonio García Gallo la encontró en las montañas próximas a La Laguna en los años 90 del pasado siglo (García Gallo, A. 1997. Flora y Vegetación del municipio de La Laguna (Tenerife). Área central y meridional, Excmo. Ayuntamiento de San Cristobal de La Laguna), y allí se mantenia como una introducción puntual hasta que en 2012 Manuel y Jaime Gil González y Alfredo Reyes Betancort citan tres ejemplares en las inmediaciones de Teseguite, Lanzarote (Gil González, M.L., J. Gil González & J. A. Reyes-Betancort (2014). Notas sobre algunas plantas ruderal-arvenses en Lanzarote (Islas Canarias). Vieraea 42: 259-268; https://www.researchgate.net/publication/271517129_Notas_sobre_algunas_plantas_ruderal-arvenses_de_Lanzarote_islas_Canarias). 

    Esto aumentó su rango de distribución pero en ambas localidades las poblaciones parecían no muy grandes y con dificultades para su proliferación. Pero he aquí que en 2019 Eliseo Déniz Suárez encuentra otra pequeña población de menos de 30 ejemplares en Arucas (Gran Canaria) (Verloove, F., Déniz Suárez, E. A. & Salas Pascual, M: New records of non-native vascular plants in Gran Canaria (Spain, Canary Islands). — Fl. Medit. 30: 121-136. 2020. https://www.researchgate.net/publication/343416434_New_records_of_non-native_vascular_plants_in_Gran_Canaria_Spain_Canary_Islands). Y en menos de dos años la población ha crecido espectacularmente, ocupando, que sepamos, unas 3 Ha de superficie, cubriendo casi totalmente unos campos de plataneras abandonados. La bondad del clima de la zona, la profundidad y calidad del suelo, crecer en terrenos cerrados, separados de la acción humana, ha permitido este espectacular crecimiento. 

    Las condiciones ambientales pueden cambiar y hacer de una especie introducida aparentemente inofensiva una nueva plaga agrícola, o una especie invasora en el medio natural. Por eso cuantas menos introducciones se produzcan mejor. Por si acaso. 


 Centaurea diluta



Diferentes vistas de su extensión actual en las cercanías de Arucas (Gran Canaria)


La chincheta indica la localidad donde en 2019 crecían los 30 ejemplares localizados por Eliseo Déniz, el polígono naranja señala su extensión actual, al menos la conocida por nosotros.

miércoles, 14 de abril de 2021

El conejo común europeo en la Ley de Biodiversidad y de Recursos Naturales de Canarias. Cosas buenas y cosas malas, pero las malas son muy malas.

    Durante estos días se están realizando una serie de reuniones telemáticas para discutir el documento de trabajo que debe conducir a la elaboración del texto de la nueva Ley de Biodiversidad y de Recursos Naturales de Canarias. No sabemos si este documento está disponible libremente en la red, pero hemos tenido acceso al mismo, y en esta entrada nos disponemos a comentar únicamente el tratamiento que tiene en el documento de trabajo el caso del conejo común europeo (Oryctolagus cuniculus). Este animal está ampliamente reconocido en todo el mundo como una especie exótica invasora en aquellos territorios donde no es autóctono, esto es, todos los territorios emergidos excepto la Península Ibérica, el sur y oeste de Francia y parte de la costa mediterránea africana. En Canarias es por tanto una especie introducida, seguramente en época colonial europea, e invasora, dados los graves daños que produce no sólo en algunas especies, sino en todos los ecosistemas insulares donde vive. Todo lo anterior no es discutible, y por tanto tampoco creo necesario defenderlo.

    Y volviendo al documento de trabajo comentado anteriormente, el tratamiento que sufre este animal es ambiguo. Por un lado, existe una disposición adicional decimoprimera titulada: Sobre la gestión del conejo europeo. que dice.
A efectos de la aplicación de medidas de control o erradicación, el conejo europeo tendrá la consideración de especie exótica invasora cuando se encuentre en los parques nacionales, en las reservas naturales integrales, en las islas o islotes de Lobos, La Graciosa, Alegranza y Montaña Clara, así como en cualquier roque. Entre los métodos autorizables para su control o erradicación se podrán emplear técnicas de caza.

Es decir,  el conejo se considera especie exótica invasora, y por tanto se realizarán medidas de control o erradicación, sólo en parques nacionales, reservas integrales y en los islotes relacionados. Indicando claramente que se puede utilizar la caza como técnica para su control o erradicación.

    Mientras tanto, en la disposición final cuarta, sobre la modificación de la Ley Canaria de Caza, se clasifican las especies de caza en invasoras y no invasoras, y entre las primeras podemos ver que se añade el conejo, junto al muflón, el arruí y las especies domésticas asilvestradas. Entre estas especies domésticas sólo se hace referencia al gato, no se nombran cabras, ovejas u otros animales asilvestrados, pero este es otro problema del que hablaremos en otro momento. Las especies de caza invasoras no pueden fomentarse, es decir, no se podrán criar y soltar, ni plantar comida para ellos o colocar bebederos.

    Y ahora la reflexión. Nos complace la modificación de la ley de caza, ya que sería una incongruencia erradicar una especie en unas zonas, y fomentar su presecia en las tierras colindantes. Pero la disposición adicional decimoprimera sigue siendo un tanto incomprensible. Si finalmente el conejo se incluye en el catálogo canario de especies exóticas invasoras, cuestión que debe producirse sin ningun tipo de duda, ya que lo es, esto implicará que sólo se podrá tratar de controlar o erradicar dentro de los territorios señalados. Los conejos dentro del Parque Nacional de Las Cañadas, por ejemplo, serán sometidos a planes de control y erradicación, que terminarán cuando los animales salgan del Parque. Estos planes serán pues eternos, inútiles, representarán un gasto incesante, ya que los conejos podrán volver al Parque siempre que quieran. ¿Cómo es posible establecer planes de control de los conejos en Inagua (Gran Canaria), en el Pinar de Garafía (La Palma) o en El Pijaral (Tenerife), sin hacer nada en los territorios vecinos? No parece una perspectiva posible ni real. 

    Además, y principalmente, el efecto del conejo no sólo se produce en esos territorios, sino que es perfectamente visible en cualquier ecosistema de las Islas y en multitud de especies que no se encuentran en niguno de estos espacios: Lotus kunkelii, Sideritis amagroi, Convolvulus scoparius, Atractylis preauxiana, etc. Esta norma, tal como está pensada, no protegería del conejo a la mayoría de las especies amenazadas por este animal, ni a los ecosistemas que están en el mismo nivel. Por ejemplo, en Gran Canaria no habría protección frente al conejo para el cardonal, tabaibal dulce, zonas costeras ni bosque termófilo. Fuerteventura y Lanzarote no tendrían ninguna superficie protegida contra el conejo.

    En definitiva, que esta disposición adicional parece que no sería útil ni lograría lo que la ley pretende, la protección de la biodiversidad. Además de ser casi imposible de aplicar.

    Puede parecer que a pesar de todo lo dicho, la ley, tal como está redactada en este momento en el documento de trabajo, es un paso en la buena dirección. Pero para la carrera en la que estamos implicados, la supervivencia de la biodiversidad específica y de comunidades en Canarias, en la que tenemos un retraso de siglos, es demasido poco. Pensemos que lo único que impide el avance son intereses particulares, muy comprensibles y respetables, pero que no tienen nada que ver con el propósito de la ley ni con la responsabilidad que tenemos con la preservación de nuestro medio.


Como otras veces, una imagen ilustra bien la incongruencia de la norma propuesta.



lunes, 12 de abril de 2021

Nuevos géneros incluidos en CLAVES

  Se han incorporado 4 nuevos géneros que suman un total de 20 especies. Son en su mayoría géneros bien conocidos y utilizados en actuaciones de reforestación: Pinus, Cupressus, Quercus y Furcraea. En el caso de los tres primeros géneros, se han incluido en las claves todas aquellas especies que han sido empleadas en las comentadas reforestaciones, aunque no hayan podido propagarse de manera autónoma. Sin embargo son muy fácilmente reconocibles y es difícil su correcta determinación. 

Esperemos les sean útiles. Cualquier comentario, duda o aclaración, pueden escribirla en los comentarios de esta entrada.

Cupressus sempervirens


Cupressus arizonica


Furcraea foetida


Pinus taeda


Pinus halepensis



Quercus robur


Quercus cerris

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Las especies invasoras en el año internacional de la Biodiversidad