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miércoles, 24 de junio de 2015

Nueva Zelanda no está lejos de Canarias, Canarias está lejos de Nueva Zelanda. Erradicación de Tradescantia fluminensis en Stephens Island (Takapourewa). Un ejemplo de "sí se puede", y de cómo se puede.

Tradescantia fluminensis es una planta invasora que, por su uso como ornamental y su rápida dispersión por estolones, se ha extendido por todo el Mundo (http://www.issg.org/database/species/ecology.asp?fr=1&si=497; http://muir.massey.ac.nz/bitstream/handle/10179/2088/02_whole.pdf?sequence=1; http://www.invasiveplantatlas.org/subject.html?sub=6546; etc.). En España se incluyó en el Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, por el que se regula el Catálogo español de especies exóticas invasoras. Su presencia en Canarias está relacionada con las zonas de laurisilva, por lo que invade lugares de especial importancia ecológica como el Parque Nacional de Garajonay en La Gomera, Barranco Oscuro en Gran Canaria, etc. En este blog ya le hemos prestado atención y ha sido protagonista de varias entradas (http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/search/label/Tradescantia%20fluminensis).
Hoy la volvemos a tratar como ejemplo de cómo puede plantearse un caso de invasión biológica hasta conseguir su erradicación. La información, y otras muchas cosas, se la debemos a Juan Luis Rodríguez Luengo, que nos envió el siguiente enlace: http://www.doc.govt.nz/documents/science-and-technical/drds346entire.pdf, donde se puede leer un informe titulado "Control to eradication of Tradescantia fluminensis on Stephens Island (Takapourewa): the importance of systematic and persistent effort". Se trata de un artículo que explica cómo se trabaja en la erradicación de esta planta en la citada isla neocelandesa.
La isla Stephens, llamada en idioma maorí Takapourewa, es un santuario de biodiversidad situada en el estrecho de Cook, donde anidan multitud de aves marinas, y viven reptiles como la tuatara, gekos, y diferentes aves endémicas. Esta isla cobró fama por el caso de una especie de pájaro, Xenicus lyalli, o chochín de Stephens, que fue finalmente extinguido por el gato del farero de la isla (https://es.wikipedia.org/wiki/Xenicus_lyalli), después de que las ratas, introducidas tras la llegada de los polinesios, lo hicieran desaparecer del resto de Nueva Zelanda.
La isla tiene 1,5 kilómetros cuadrados y una altitud máxima de 283 metros. Como comparación diremos que el islote de Montaña Clara tiene 2,7 km2, casi el doble.
Tradescantia fluminensis estaba establecida en la isla desde 1966. En 1990 ocupaba más de 2 Ha en dos zonas boscosas de la isla (ver figura), con una densidad de biomasa de unos 3,9 kg/m2. Los trabajos se estructuraron en tres fases: una inicial de ataque o impacto (knock-down control) desde 1990 a 1992; otra de control esporádico, entre 1993 y 2003; y la etapa final de erradicación desde ese último año a la actualidad. En 2014 sólo quedaba una población. Según se indica en el taxto, no puede decirse que la planta esté erradicada de la isla, pero sin duda está en vías de serlo muy pronto.
El coste total de la operación se calcula en unos 100.000 dolares neocelandeses (unos 50.000 euros). Se empleó arranque manual y herbicidas, aunque este último sólo en las primeras fases hasta 2006.
Otro dato importante es que toda la operación, que se inició hace 25 años, se dirigió sólo por dos personas: Dave Ree, que se encargó de las primeras fases; y Derek Brown, encargado del equipo de erradicación desde 2003.
¿Cuáles son las claves del éxito? Lo indica el título del trabajo, la forma sistemática y persistente del esfuerzo realizado, a lo que se debería añadir, la constancia y la permanencia de los equipos de trabajo.
Sin duda un buen ejemplo para posibles futuros trabajos en Canarias.
En las islas la planta se trató de erradicar del Parque Nacional de Garajonay en la misma fecha de 1990 (cf. en BAÑARES, A. (1990). Erradicación de la invasora Tradescantia fluminenesis Well. (F. Commelinaceae) como medida de restauración ecológica en la laurisilva gomera (parque Nacional de Garajonay). Ecología 4: 99-104.), pero sin éxito. No conocemos otras iniciativas para el control de esta especie en los bosques canarios y sigue estando presente en dicho parque y en otros muchos espacios naturales insulares.
¡QUÉ LEJOS ESTAMOS DE NUEVA ZELANDA!
 Distribución de Tradescantia fluminensis en la isla de Stephens en 1990 y en 2003. Hoy sólo persiste una única población.
Tradescantia fluminensis en flor. En la foto anterior, invasión de esta planta en la laurisilva de la Reserva Natural Integral de Bco. Oscuro (Moya-Valleseco, Gran Canaria)

jueves, 30 de mayo de 2013

Tradescantia fluminensis en la Reserva Natural Integral del Barranco Oscuro (Gran Canaria)

En una reciente visita a la Reserva Natural Integral del Barranco Oscuro se ha tenido ocasión de comprobar cómo está progresando la población de Tradescantia fluminensis en el cauce del barranco que da nombre a la reserva. En las zonas más humbrías de la parte medio-alta del barranco, Tradescantia forma ya un manto casi continuo que cubre el suelo. Esta planta impide la regeneración de otras endémicas y algunas en peligro, como Ixanthus viscosus, Gesnuinia arborea, y puede haber hecho desaparecer la planta que motivó nuestra visita, Viola odorata ssp. maderensis. Esta subespecie, endémica de Canarias y Madeira, ocupa lugares similares en el sotobosque del monte verde, y existen pruebas físicas de su pasada existencia en la zona. En esta ocasión nos fue imposible encontrar ningún rastro de la misma, y donde se suponía que podía encontrarse, en su lugar había un extenso manto de Tradescantia fluminensis. No es ésta la única especie exótica que se encuentra en la Reserva, ya que hay que recordar que gran parte de ella se asienta sobre campos de cultivo abandonados. Así encontramos higueras (Ficus carica), diferentes frutales, castañeros (Castanea sativa) e incluso robles (Quercus robur), pero sin duda es esta planta la que más peligro entraña para la flora de la zona, junto a la permanente Ageratina adenophora
No estaría mal pensar en algún sistema de control o erradicación de la planta, sin afectar demasiado al medio, tal como se viene haciendo en el Parque Nacional de Garajonay, en La Gomera, y en otras zonas de la Península Ibérica (ver http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/search/label/Tradescantia%20fluminensis)


  Reserva Natural Integral del Barranco Oscuro (Gran Canaria), una de las localidades de la isla donde el monte verde está mejor conservado.


Flor y aspecto de Tradescantia fluminensis en el seno del monte verde de la reserva

 Viola odorata ssp. maderensis, una de las especies más afectadas por la presencia de Tradescantia fluminensis en Barranco Oscuro.




sábado, 23 de octubre de 2010

Manual para la gestión de fauna y flora invasoras en Andalucía.




Hace algún tiempo que nos dedicamos en este blog a hablar de lo que hacen fuera de este Archipiélago sobre estudio, gestión y divulgación relacionados con especies exóticas invasoras. Ahora le toca el turno al Manual audiovisual para la gestión de fauna y flora invasoras, producido por el Programa Andaluz para el Control de las Especies Exóticas Invasoras, del que ya hemos dado parte en este mismo blog (poner). Este manual se repartió de forma gratuita con el número de octebre de la revista Quercus, así que no será muy fácil de encontrar fuera de esa comunidad autónoma, lo que aumenta su interés. Se trata de una serie de vídeos cortos donde se explican las actuaciones y métodos de control en el campo de un grupo de especies invasoras, los que se muestran en el menú que acompaña esta entrada. Lo interesante es ver qué soluciones reales, aplicadas, le dan a invasiones tan extendidas en estas islas como Tradescantia fluminensis, Agave americana, e incluso Mesembryanthemum crystallinum que allí tratan como invasora de origen sudafricano. Otras especies invasoras comunes tratadas en el manual son el eucaliptus, las acacias, el árbol del paraíso (Ailanthus altissimus) y el plumero de la Pampa (Cortaderia selloana).
Es significativo cómo, una comunidad tan extensa como la andaluza y con un problema de invasoras menor que el de las islas, por su carácter continental, nos lleva tanta delantera en el tratamiento de este problema. Por aquí esperaremos a que el problema sea ya irresoluble y entonces nos tiraremos de los pelos, o nos dedicaremos a publicar normativa de imposible puesta en práctica. Desde mi humilde punto de vista, quizá le demos demasiada importancia a un problema que no podemos evitar: la entrada de nuevas especies en las Islas, y descuidamos la actuación directa sobre el terreno: cuadrillas que actúen rápidamente sobre poblaciones incipientes, estudios de métodos de erradicaión poco impactantes, etc. O nos ponemos manos a la obra ya, o en pocos años el problema será inabordable ni técnica ni económicamente.





Fotograma del manual en el que se observa un operario eliminando individuos de Mesembryanthemum crystallinum en la Isla de Alborán.











Erradicación de piteras (Agave americana) en el sotobosque de un pinar andaluz.






El siguiente vídeo es uno de los que se incluyen en el manual del que aquí se trata. En él se nos muestra cómo se elimina Tradescantia fluminensis de los bosques de ribera de las sierras húmedas de Cádiz y Málaga, similares a nuestro monte verde y donde Tradescantia amenaza a los mismos helechos relictos (Woodwardia, Pteris, Dryopteris, etc.)

jueves, 29 de enero de 2009

Tradescantia fluminensis, una invasora del monte verde


El monte verde o laurisilva canaria es un hábitat que permite el asentamiento de muchas especies vegetales exóticas y algunas de ellas pueden tener un comportamiento invasor. El problema se agudiza cuando, como en Gran Canaria, el grado de antropización de esta vegetación es muy alto. Los restos de monte verde que quedan en nuestra isla son de poca extensión y, en su mayoría, resultado de la regeneración natural del propio bosque (lo que Carlos Suárez en su obra de 1994 llamó laurisilva secundaria). Ya han aparecido en este mismo blog algunas enredaderas invasoras y ahora quiero llamar la atención sobre Tradescantia fluminensis, la oreja de gato.
Esta planta ornamental, de hábito rastrero y capaz de reproducirse asexualmente por estolones viene siendo un problema desde hace años en la laurisilva gomera, donde se empezó a controlar desde 1990 (confirmar en BAÑARES, A. (1990). Erradicación de la invasora Tradescantia fluminenesis Well. (F. Commelinaceae) como medida de restauración ecológica en la laurisilva gomera (parque Nacional de Garajonay). Ecología 4: 99-104.), y donde sigue siendo un problema sin resolver. En Gran Canaria es muy frecuente en los escasos restos de laurisilva de Madre del Agua, Osorio, Barranco de la Virgen, etc. y repeste tipo de vegetación hay que atender al serio problema ambiental que plantean especiesresenta una seria dificultad para el establecimiento de especies que, en esta isla, son extremadamente raras, como Ixanthus viscosus o Geranium canariensis. Si realmente se quiere restaurar como la aquí señalada o también Ageratina adenophora o Chesmanthe aethiopica.

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Las especies invasoras en el año internacional de la Biodiversidad